¿ Por qué a veces..complicamos lo que es fácil?

Casi con total seguridad puedo decir, que en ocasiones te has visto bloqueado por un obstáculo que excedía a tu capacidad de comprensión. Te has encontrado perdido en un bosque de interrogantes sin respuesta, sin ninguna señal que te indicara el camino hacia la salida.

Pero también estoy segura de que en muchas ocasiones, cuando finalmente encontraste la solución al problema, resultó que el asunto era mucho más sencillo de lo que en principio te parecía.

Hasta tal punto era sencilla la solución que todavía te sorprendes ahora al pensar cómo no la encontraste antes.

La sencilla razón, es que muchas veces complicamos las cosas que en realidad son bastante sencillas. Nosotros mismos nos creamos dificultades que nos superan y bloquean nuestro camino.

¿ LA VIDA ES SIMPLE…NOSOTROS LA COMPLICAMOS?

Aunque remes con todas tus fuerzas, la corriente no hace más que alejarte de la orilla. No se puede escapar de la corriente, solo hay que enfrentarla dejándose llevar. Es la única forma de evitar ahogarse en el trayecto, y llegar a la orilla sano y salvo.

A veces la salida fácil, no es la solución. Lo difícil cuesta, pero tu esfuerzo siempre es premiado. Tomar un atajo llano, sin piedras, es escaparte a lo difícil, tener miedo. Caminar por el sendero largo y con obstáculos, no sólo es de valientes, sino que agradecerás haberlo caminado una vez que hayas terminado tu recorrido.

Una de las mayores complicaciones que tienen muchas personas en la vida, es pensar demasiado, preguntarte demasiados porqués, darle vueltas a las cosas….

La vida en si misma no es complicada, somos nosotros los que nos lo ponemos muy difícil, porque entre nuestro mundo interno y el mundo externo, ponemos en medio una pantalla llena de creencias, y filtros que distorsionan la realidad.

Creer que sabes lo que es mejor para ti, sin dejar espacio a que sea la vida la que te muestre el siguente paso.

” Las hojas no caen, se sueltan….siempre me ha parecido espectacular la caída de una hoja. Ahora sin embargo, me doy cuenta que ninguna hoja ” se cae” sino que llegado el escenario del otoño inicia la danza maravillosa de soltarse.

Cada hoja que se suelta es una invitación a nuestra predisposición al desprendimiento. Las hojas no caen se desprenden en un gesto supremo de generosidad y profundo de sabiduría: la hoja que no se aferra a la rama y se lanza al vacío del aire sabe del latido profundo de una vida que está siempre en movimiento y en actitud de renovación.

La hoja que se suelta comprende y acepta que el espacio vacío dejado por ella es la matriz generosa que albergará el brote de una nueva hoja. La coreografía de las hojas soltándose y abandonandose a la sinfonía del viento traza un indecible canto de libertad y supone una interpretacion constante y contundente para todos y cada uno de los árboles humanos que somos nosotros.

Cada hoja del aire que te está susurrando al oído del alma ¡ suéltate! ¡ entrégate! ¡ abandonate Y ¡ confía! Cada hoja que se desata queda unida invisible y sutilmente a la brisa de su propia entrega y libertad. Con ese gesto la hoja realiza su más impresionante movimiento de creatividad ya que con el está gestando el irrumpir de una próxima primavera.”

Solo las hojas que se resisten, que niegan lo obvio, tendrán que ser arrancadas por un viento mucho más agresivo e impetuoso y caerán al suelo por el peso de su propio dolor.

Todo lo que ves fuera de ti, es un sueño proyectado de ti mismo.

No está pasando nada ahí fuera que no esté pasando dentro de ti, y en realidad nada es tan grave como parece.

Debemos dejar fluir las situaciones y darnos cuenta de lo extraordinario que también resulta muchas veces lo fácil y lo sencillo y que es tan maravilloso que no nos damos cuenta, que no apreciamos su fuerza, sus posibilidades. Lo sencillo y fácil es la base, es la semilla en la cual se contiene todo el potencial. Es un todo ya en si mismo. Evita dudas, distracciones, matices que nos hacen derivar. Es directo. Es el primer paso. Es el color primario. Es universal y accesible. Es hermoso y cercano. Es comprensible. Equilibra y sosiega. Es lo que es.

Hace falta tan poco para vivir y ser feliz. Mostrar otro enfoque, otra manera más simple de las cosas se hace cada vez más urgente en este mundo cada vez más distorsionado en el que vivimos.

Lo más sencillo y fácil es ser tú, sin capas, aunque nos complicamos la vida con máscaras. Con yo soy mi trabajo, yo soy mi país. Yo soy tantas cosas……conecta con lo sencillo, con tu semilla, con tu ser, libérate, siente quien eres.

Puede ser que la genialidad esté en saber detectar los principios simples y fáciles de las cosas aparentemente complicadas y difíciles. Sacar lo obvio de lo que aparentemente no es tan obvio.

” Para ver el arcoíris debes soportar la lluvia, que simplemente moja aunque tu creas que te inunda”.

Suéltate como las hojas de otoño y fluye con la vida.

Espero te haya gustado este post, y pueda ayudarte en tu camino 🌺