En la vida..todo llega, todo cambia, todo pasa.

En la vida todo cambia, excepto las esencias

En efecto, podríamos decir que en esta vida todo llega, todo pasa y todo cambia. No obstante, hay algunos elementos que deben ser puntos fijos en nuestro microuniverso particular.

Puede que pienses también que otro aspecto que no debe cambiar a lo largo de nuestra vida, son sin duda los valores. Bien, sin lugar a dudas existirán esos esquemas básicos que nunca romperemos, como es el respeto a uno mismo y a los demás, la honestidad, la valentía…Ahora bien, dentro de este avanzar vital, todos podemos llegar a hacer pequeños cambios en nuestra personalidad e incluso en nuestra escala de valores de acuerdo a las experiencias vividas. Y todo será sin duda para bien porque forma parte del proceso de aprendizaje y de crecimiento. No le tengas miedo a los cambios, son anclas que rompemos para avanzar con un poco más de sabiduría de acuerdo a los actos vividos.

Hay personas que se aferran al pasado como a un clavo ardiendo, tanto a las cosas que les fueron mal como a las que les fueron bien, pero el pasado solo existe en tu mente, porque quedó atrás, cambió al presente que es lo que tenemos ahora. Quedarte estancado en ideas o acontecimientos que pasaron en otra época realmente te paraliza la vida en el presente, no puedes vivir un presente condicionado por un pasado que ya no existe.

Uno de los grandes desafíos que tienen las personas, cuando desean trabajar en si mismas y avanzar, es que siguen enganchados en su pasado.   Y mientras no lo suelten será difícil que puedan avanzar.

Las personas podemos cambiar y crecer. Esto si se puede, pero tienes que darte esa oportunidad.

Te pregunto.

¿Tu te has dado una oportunidad real de cambiar y crecer?

¿Has soltado conscientemente el control de todo lo que está detrás de ti, para que puedas dar un paso hacia delante?

No todo tiempo pasado ha sido mejor, y posiblemente hayas pasado por circunstancias tristes y turbias en tu pasado que recuerdas en tu presente. Aunque así haya sido, ¡han quedado atrás! No puedes seguir viviendo en tu pasado, porque tu presente está aquí.

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.”

-Mario Benedetti-

Así es, arriésgate a vivir al máximo!

Y para ello, empieza a decirle sí a las cosas que la vida te ponga en frente, a todas aquellas experiencias nuevas que sean enriquecedoras para ti, arriésgate a hacer aquello que nunca te has atrevido, quizá por miedo, falta de tiempo, o cualquier otra excusa que terminaste por creerte, dile sí aunque en el pasado hayas tenido una mala experiencia al enfrentarte a esa situación, ésta puede ser la oportunidad de reivindicarte con ella y transformar ese viejo recuerdo en uno más positivo.

No hacerlo es el principio del conformismo y de una existencia apagada: “yo es que soy así”, dirán. Cada vez sospecho más de aquellos que parecen muy seguros y cada vez admiro más a aquellos que saben decir sin esconderse “pues oye, no lo sé”. La seguridad es el traje favorito de la ignorancia. Aquel que apenas se sorprende y dice “es que yo he visto mucho”, en realidad lo que ha visto es poco. El mundo es demasiado grande para perder la capacidad de asombro.

Uno de los mayores síntomas de la búsqueda de seguridad es la obstinación por tener razón. Sin embargo, el mayor prodigio de nuestra mente no es tener razón, es ser capaces de cambiar de opinión o soportar la duda. Tener una mentalidad fija en un mundo cambiante es, cuanto menos, poco adaptativo. La grandeza de una persona no está en acertar, sino en aceptar el reto de crecer. Dar más importancia al aprendizaje que a nuestro ego supone un salto cualitativo, y un salto así nunca es al vacío.

Somos instantes, momentos pasajeros y una sucesión de recuerdos. Somos viajeros en el tiempo, en una fracción del mundo en la que instalamos nuestra vida como si fuera a durar para siempre. Pero lo cierto es que somos fugaces, somos como huellas en la arena que las olas borran al momento. Sin embargo, a pesar de ello, creemos que somos cemento.

La vida no se mide por las veces que respiras sino por los momentos que te dejan sin aliento.

Hay que pensar todo cambia y todo se puede modificar. Podemos decidir cómo vivimos nuestras propias situaciones, tanto las buenas como las malas. Podemos disfrutar de cada momento presente sin que se nos escape y podemos escapar del sufrimiento sin que nos atrape, pero aceptando ambos en su justa medida.

Tú decides como pasar cada instante, como colorear cada recuerdo y como aceptar cada momento. Tú vives tu vida y moldeas tu presente. Sólo tú puedes decidir disfrutar de cada paso del camino o aferrarte a tus miedos y no disfrutar de cada momento.

FLUYE……

EL ARTE DE FLUIR CON LA VIDA ES LA HABILIDAD DE DEJAR ATRÁS LO QUE PERTENECE AL PASADO Y ABRIRNOS A LO NUEVO, O DIFERENTE, QUE SE PRESENTA EN EL PRESENTE, VIVIÉNDOLO SIN JUICIOS, CON ACEPTACIÓN Y RESPONSABILIDAD.

La vida diaria está salpicada de dificultades, obstáculos pequeños y grandes, que hay que aprender a sobrellevar o a superar. Ninguno de nosotros llegamos a este mundo con un manual de la perfecta existencia, ese que nos da pautas para cada problema, para cada crisis y cada dificultad. Por eso, es indispensable desarrollar tu resiliencia. Solo así podrás hacerle frente a todas las adversidades que pueden sorprenderte en la vida.

La primera de las claves para desarrollar tu resiliencia es comprenderte a ti mismo. Para ello, saber escucharte, hablar con esa voz interior que está conectada con esa madeja nerviosa de sentimientos y emociones será clave. Para lograrlo,detente y, simplemente, atiende a ese rumor interior que te perfila como persona vulnerable y también fuerte. Capaz.

No podemos cambiar las adversidades, pero sí cómo nos enfrentamos a ellas

Cuando nos ocurre un problema o se nos presenta una adversidad es totalmente normal que nos sintamos mal sobre ella. Sin embargo, también es importante que sepamos reconocer que lo que nos hace sentir tan mal en la mayoría de los casos – no en todos – no es la propia adversidad, sino lo que pensamos sobre ella.

LIBÉRATE DEL PASADO

El pasado está para siempre escrito en nuestra memoria. Hemos tenido a lo largo de nuestra vida multitud de experiencias tanto positivas como negativas. Todas ellas son parte de nosotros, de nuestra historia, y han conformado la persona en que nos hemos convertido. Pero es de vital importancia saber dejarlo atrás.

¿ERES AGUA O BAMBÚ?

Cada día se nos presenta la posibilidad de elegir entre ser agua o ser una rígida caña de bambú. El agua fluye, se adapta a la corriente, al cambio y atraviesa las tensiones. En cambio la caña de bambú ante las presiones externas y la tensión interna acaba rompiéndose. ¿ Que quiero decirte con esto? Que existen dos caminos:

  • Un camino donde convives, te adaptas a los cambios, vas soltando las piedras de tu recorrido vital y deshaciéndote de creencias, prejuicios y tradiciones cuando supongan un lastre a tu propio crecimiento.
  • El otro camino nos refleja el aferramiento a nuestro sistema de creencias, el apego a cada piedra del camino y nuestra inflexibilidad a las circunstancias cambiantes del entorno.

Tú tienes en tu mano la elección. Observa y date cuenta que son dos interpretaciones de cómo podemos vivir cada día. Tú decides cual te trae más libertad y satisfacción.

Libérate del temor de sonreír, porque así podrás contagiar a las personas que te rodean, porque así podrás ver en cada amanecer algo distinto. Libérate de las ataduras del pasado que te hacen daño y regálate a ti mismo la oportunidad de ser feliz, porque así podrás conocer mejores días. Libérate de la tristeza y cuenta todo lo que tienes, recuerda que existen personas que desearían tener lo que tú tienes. Libérate del tiempo que parece correr rápido en el calendario y disfruta cada minuto de tu vida, haciendo lo que te hace sentir mejor. Libérate de la negatividad y busca pensamientos positivos, que te ayudaran a conquistar tus sueños. Libérate de tu prisa y camina despacio para que puedas disfrutar, de cada escena en tu camino que trasmita paz a tu corazón y serenidad a tu alma. Libérate del silencio que no te deja vivir en paz contigo mismo Libérate…

¡Para! ¡Invádete de las sensaciones! No hace falta que digas nada. La vida no hay que definirla, hay que sentirla. Las palabras no siempre van a estar a la altura de tus sentimientos, pero sí tus sensaciones, tus gestos, tu tiempo. Lo solemos decir: «hay cosas que no es posible describir con palabras» y tenemos razón, no son necesarias tantas descripciones para demostrar lo que sentimos, porque cuando uno siente, el diccionario se escribe solo.

No te quedes en la silueta de lo que eres, ni en la primera impresión de las personas. No hagas lectura diagonal de la vida, nada hasta el fondo, empápate mientras descubres la belleza que hay debajo de una piel, no te limites a ver la punta del iceberg.

Solo aquel que ha aprendido a escuchar la ópera podrá disfrutarla más tarde, solo el que ha cogido el hábito de salir a correr, disfruta de su carrera, y sólo el que sabe meditar, podrá disfrutar de hacerlo. Saber estar en soledad y en compañía sin que te falte nada, ni nadie, es ser libre y no depende de los demás. Entrégate a la vida sin paracaídas, sabiendo que te vas a caer, pero que sabes levantarte. Cuanto mejor te vayas conociendo, más libre te vas a encontrar y más disfrutaras del presente. Porque el presente solo se vive con la madurez que hemos aprendido de nuestro pasado y con vistas a nuestro futuro.

Decídete a experimentar la vida sin miedo a sentir, explorar rincones desconocidos, iluminar aquellos espacios que albergan historias aún sin escribir, dispuestas a dejar un poso de aprendizaje de sonrisas al vuelo.

Cuando te abres al Sí la magia viste los sueños y las experiencias cobran significado… aterrizo en el  cuerpo y aparco la mente, los deberías, las exigencias…

Abrirse al Sí es reconocer los regalos y ampliar la mirada, disfrutar del instante con ojos de primera vez.

Empieza a construir desde tu presente y proyecta tu futuro . Eso que tu crees que necesitas y que es imprescindible para tu vida, en realidad no lo es. Imprescindible es comer, respirar, dormir, beber…lo demás es solo una rutina, una costumbre y el ser humano es capaz de acostumbrarse y de desacostumbrarse, de habituarse y deshabituarse… puedes hacerlo, ¡ponte a ello, sin miedo!, ¡no va a pasar nada terrible!

Mira hacia adelante, como cuando vas conduciendo y nunca hacia atrás. El espejo retrovisor solo hay que mirarlo un instante, pero tenemos que conducir mirando hacia adelante, observando y aceptando lo que está llegando y lo que está por venir.

A veces no nos damos cuenta de los pequeños placeres de la vida y las dejamos pasar, sin darnos cuenta ni siquiera de ellos. A veces me paro y sonrío y me gusta disfrutar de esas pequeñas cosas que hacen que los días en este mundo tengan sentido.

Son los detalles, los momentos  los que te alegran los días y te hacen sonreír cuando te acuerdas de ellos. De vez en cuando, párate, respira y disfruta de ellos.

Y así disfrutamos, saboreando las pequeñas cosas que convierten un día cualquiera en especial, olvidar tu alrededor por momentos. Maravilloso. El mundo se para y vuelas. Desconectar por completo, como si flotases en una nube entre almohadones. ¿Lo conoces?
Un bonito detalle que te sumerge en el ambiente del momento. ¡Genial!

Y recuerda….que todo llega…todo cambia y todo pasa.

Espero te haya gustado mi nuevo post, y pueda ayudarte en tu camino por la vida.

Un abrazo! 🌹