Cuida la naturaleza, es tu casa

Cada vez que paseo por la ciudad no puedo evitar fijarme en la naturaleza, los árboles, las flores…viven con nosotros y nos hacen vivir …pero no les prestamos la suficiente atención.

Nuestros cuerpos están formados por un sistema al que llamamos organismo, y dicho organismo está constituido por procesos “orgánicos”, es decir por los mismos procesos de la naturaleza, de la tierra. Siendo revitalizados al mismo tiempo por el agua, el aire y el sol.

Estoy completo de naturaleza,
en plena tarde de áurea madurez,
alto viento en el verde traspasado.
Rico fruto recóndito, contengo
lo grande elemental en mí (la tierra,
el fuego, el agua, el aire), el infinito.
Juan Ramón Jiménez

La tierra es lugar en el que  vivimos mientras viajamos por el espacio. Es la “madre” para los que no perdimos contacto con ella. La madre tierra nos alimenta, nos cuida y nos protege en ese viaje entre las estrellas.

Con mis palabras os voy a ir poniendo fotos que saqué el año pasado, son árboles que me iba encontrando al caminar, tan majestuosos y llenos de vida, son nuestros pulmones en la ciudad y poco reparamos en ellos.

Cuando contemplamos la naturaleza nos alimentamos de ella. No sólo recogemos energía de lo que comemos o gustamos sino también de los que vemos, escuchamos, olemos y tocamos. Cuando caminamos por el campo, el bosque o la montaña, además de recoger la energía de los cuatro elementos, captamos los colores de las piedras, plantas, árboles y animales y con ello nos cargamos de energía y vitalidad. Al mismo tiempo entra la energía del aire al respirar en la naturaleza: el prana, el chi, el kiruah, el archeuselan vital,… la energía vital de Natura.

En las últimas décadas hemos visto como el medio ambiente ha sido centro de temas sociales, político, comunitario y de educación. La naturaleza es el conjunto general de toda la creación, en donde todos los seres vivos conviven y se desarrollan. Es la forma y la expresión de la vida misma. Entendiendo esta definición podemos apreciar el gran valor y significado que tiene nuestra propia vida. Por lo cual, todos los seres humanos con razonamiento lógico tenemos la responsabilidad de cuidar, proteger, mantener, y hasta alentar nuestra propia existencia visualizada en el medio ambiente.

Un árbol

“Un árbol nos recuerda que para crecer hacia lo alto,

hacia lo espiritual, lo abstracto, es necesario estar bien arraigado en la tierra,

en lo concreto, en la materia.

Es al igual que el ser humano, un ser que une cielo y tierra.

Es el portador del fruto acabado, y al mismo tiempo,

está en pleno proceso de desarrollo.

Nosotros, como seres humanos,

somos la máxima expresión de la creación y al mismo tiempo

estamos aún en proceso de crecimiento”.

Fiedrich Nietzsche

Los árboles, así es, nos ayudan a respirar. Solo las algas y otras plantas marinas producen alrededor del 70 por ciento, pero los árboles son decisivos para que la atmósfera sea respirable por los humanos. En otro caso, sería un aire enrarecido.

Solo un árbol puede producir suficiente oxígeno para 18 personas, si bien varía mucho en función de especies y tamaños. Junto con el resto de las plantas, son responsables de una quinta parte del oxígeno del planeta.

Si se les conoce como pulmones del planeta también se debe a su importante rol en el ciclo del carbono. Actuar como gigantescos sumideros de carbono, tal y como lo hace el océano, ralentiza el calentamiento global.

El ritmo de vida y todo lo que pasa en las ciudades es muy acelerado, pero te has parado a pensar que el planeta está en un momento crítico? Y solo tienes dos opciones o eres parte del problema o parte de la solución.

Los árboles contribuyen a enfriar calles y ciudades

Disminuyen el gasto energétic. Un conjunto de árboles proporcionan sombra y disminuyen la temperatura en las ciudades. Si en época de calor paseas por un parque notarás que la temperatura es más agradable. Los árboles crean microclimas que ayudan a refrescar el ambiente debido a que liberan vapor de agua al aire a través de sus hojas.

Los árboles y vegetación que dan sombra a los edificios disminuyen a su vez la temperatura y esto repercute en casas más frescas y menor uso del aire acondicionado.

Los árboles ayudan a disminuir la contaminacion acústica

Por esto en determinadas zonas de las ciudades expuestas a ruidos como viviendas cerca de carreteras o aeropuertos se plantan zonas arboladas ya que ayudan a disminuir los ruidos.

Los árboles mejoran la escorrientía del terreno

La cuenta atrás…

El ritmo de desaparición de los árboles es alarmante. Los informes presentados anualmente por la ONU sobre la deforestación mundial no permite ser optimista. Muy al contrario, las previsiones de los últimos estudios son apocalípticas.

Si proseguimos con el ritmo de deforestación actual, las consecuencias serán nefastas. De acuerdo con un estudio recientemente publicado en la revista Nature, en unos 300 años no quedará ni un solo árbol sobre la faz de la Tierra. 

Cuando salgas a pasear o vayas a un parque fíjate en los árboles, míralos porque son vida, y gracias a ellos también vives.

Mejoran la Calidad de Vida

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Queremos tener árboles a nuestro alrededor porque nos hacen la vida más agradable.

La mayoría de nosotros respondemos a la presencia de árboles no sólo admirando su belleza.

En una arboleda nos sentimos serenos, sosegados, descansados y tranquilos; nos sentimos como en casa.

Los pacientes en hospitales han mostrado recuperarse más rápidamente de cirugías cuando desde sus habitaciones se ven árboles.

¿Por qué no te involucras en algún grupo voluntario para reforestar y/o apoyar a quienes lo hacen porque los beneficios más importantes de  los árboles son muchísimos?  

Los árboles son los esfuerzos de la tierra para hablar con el cielo que escucha

Rabindranath Tagore.

Según el último Inventario Forestal Nacional (IFN3), en España hay unos siete mil millones de árboles, lo que supone unos 245 por habitante. En el mundo son 3 billones repartidos en unas 60.000 especies, según un reciente estudio de la Asociación Internacional de Jardines Botánicos para la Conservación (BGCI). Es decir, unos 422 árboles por cada ser humano.

Pero se calcula que se destruyen dos árboles al año por persona, lo que eleva la cifra a 15.000 millones de árboles menos en un solo año.

PLANTEMOS ÁRBOLES

Si te emocionas cuando paseas por una arboleda, si sientes tristeza cuando un fuego arrasa un bosque, deberías echarte al monte a plantar.

Tal y como avisan los expertos de la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (ARBA), “no es una cuestión de plantar árboles, sino de recuperar ecosistemas“. Cada árbol necesita unos requisitos de humedad, suelo, sol…

Y siempre ha de ser de una especie autóctona: olvida tuyas, eucaliptos, plátanos, acacias y otros que se han usado erróneamente en reforestación y causan grandes daños a los ecosistemas locales. Recuerda que el género Quercus es el más característico de nuestros paisajes: robles, encinas, quejigos…

¿ Y ahora que harás ser parte del problema o de la solución?

Espero te haya gustado esta nueva entrada y te pueda ayudar a ver la importancia de ayudar a salvar nuestro planeta. Un abrazo! 🌍🛶