Corazones de Hielo

Es una buena época en la que ya está haciendo frío para hablar sobre este tema, hace años siempre me preguntaba que lleva a algunas personas a llegar a ser como un témpano de hielo, después con el tiempo he ido descubriendo algunas de las causas, aquí hablo sobre comportamientos dentro de lo normal quitando a narcisistas o psicópatas ya que estos últimos sólo buscan dañar a quien tengan al lado.

Corazones de hielo o la incapacidad de ofrecer afecto

Sabemos ya que ofrecer afecto es algo tan “primitivo” y necesario que no solo lo vemos entre nosotros, sino que también nuestros animales buscan a diario esa caricia, esa mirada en la que emocionarse con nuestra complicidad, con nuestras palabras amables… Entonces, si este tipo de conexiones son naturales, básicas y mágicas a la vez ¿por qué hay personas que parecen tener un corazón de hielo?

Pareciera que no tienen sentimientos, que son una roca, que no se pueden emocionar. Pero te equivocas, sufren más que las personas promedio. Esconderse detrás de la indiferencia es una máscara. Para evitar que la gente los conozca incluso que los ame. Por que son personas maravillosas, solo que tienen miedo, miedo a que los lastimen.

No tiene nada de malo regalar las emociones a los demás, no hay delito en decir si estás triste, o contento, si quieres a alguien, si le echas de menos. Es tu momento, estás en tu derecho, dedícate el privilegio de verte a ti mismo, de hablar contigo mismo, de sentirte, para que luego puedan sentirte los demás. En el mundo de espejos en el que vivimos la gente tiende a pensar que un rostro lo dice todo, que no hay más allá de lo que observan a simple vista, porque están ocupados demostrándoles a los demás la vida que interpretan.

Lo mejor de ti mismo eres tu al completo: limitaciones, habilidades, fortalezas, defectos…Estos rasgos personales, puedes mejorarlos pero siempre desde tu persona real. Hay que construir sobre lo que uno es, porque todo lo que no tenga nada que ver contigo y tu interior, forma parte de alguna manera de tu desconstrucción personal. Intentar subir por un terreno que no conoces, puede ser demasiado temerario y resbaladizo.

“Aunque te de miedo, aunque te cueste, aunque pierdas algo seguro…quítate el disfraz del personaje que vive en ti por muy popular y rentable que sea y comienza a ser tu mismo, por sinceridad contigo mismo, autenticidad con los demás y por supuesto para ganar en estabilidad y paz interior que es la base sobre la que se asienta la verdadera felicidad humana”

«Si ves algo bello

en una persona,

díselo,

esa persona

puede estar en una guerra

que le impide ver su belleza

y tú puedes salvarle».

-Zab G. Andrade-

«Las personas hogar huelen a amor y aceptación incondicional. Huelen a cariño, a abrazos largos donde se te cierran los ojos y se esboza una sonrisa. Estas personas huelen a amistad, amor y familia elegida.

Huelen a “estoy a tu lado así tengamos que apretar los dientes” y confían en ti incluso cuando tú mismo has dejado de hacerlo. Son aquellas personas que no te evitan el vértigo ni la caída, sino que te ofrecen las palabras exactas que solo puede regalarte alguien que se cosió las heridas a aprendizajes».

-Reparando Alas Rotas-

A veces en la vida no se trata de entender todo, solo se trata de sentir de dejarse llevar, de no analizar todo lo que pasa con una lupa, de no pensar tanto lo que haces o lo que dices, de ser tu mismo sin miedos.

-Reparando Alas Rotas-

La piel es de quien la eriza a través de los abrazos, de quien recarga el corazón con sus latidos, de quien envuelve las heridas con caricias, asume la vida con inabarcable bondad y decora con sonrisas los obstáculos.

Y es que hay abrazos que casi de manera literal te rescatan de un naufragio, recomponen tus partes rotas, rompen todos los miedos, dulcifican las debilidades y crean una obra de arte con los pedazos de tu corazón.

Me producen cierta tristeza ” Los corazones de hielo” porque al final se están perdiendo lo único de la vida que se llevarán con ellos cuando se acabe la vida y son las emociones que vivieron, los abrazos, los besos…pero no esos abrazos o besos vacíos, sino los auténticos llenos de pasión los que se dan con el alma. Porque queridos amigos lo único que te llevas de la tierra es lo que has vivido, nada material te acompaña en tu último viaje.

No saber como expresar sentimientos es algo que al final va creando cada vez más dolor, porque huir de lo que se siente o no querer sentir al final hace que la herida sea más profunda. He conocido personas que han sido dañadas sentimentalmente y después de eso han creado una coraza tan grande que cada vez la espiral se ha hecho más grande y cuanto más huyen de volver a sentir peor se sienten.

¿En qué consiste amar sin sufrimiento?

En esta cultura que, como ya hemos indicado, se tiene la idea de que cuanto más sufrimiento pasamos más estamos amando. Así, resulta necesario hacer un re-aprendizaje, y sobre todo preguntarse qué significa para uno mismo amar.

Cuando el sufrimiento aparece en nuestras relaciones de amor es porque algo está fallando. Nuestro desarrollo personal, la madurez, la honestidad y la armonía de lapareja; son factores que cuando se consolidan deja de tener cabida el sufrimiento en nuestro vínculo.

Amar sin sufrir significa desprenderse de la posesión que genera celos, dependencia y apego. Situarse ante la relación de una forma equitativa, mediante el respeto y la valoración personal tanto a uno mismo como a la otra persona.

Cuando amamos de una forma sana, nos vinculamos sin sufrimiento, sin miedos que nos impidan perder nuestra libertad individual, sin necesidad de estar con alguien para no sentirnos solos. Es saludable vincularse desde lo que somos compartiendo nuestra felicidad con la otra persona.

Se puede amar a muchas personas, familia, amigos, pareja…pero sino sabes amar siempre tendrás problemas.

Porque los seres humanos utilizan una mascara?
Ocultarse es de las primeras reacciones del hombre ante las faltas cometidas y cuyo origen se encuentra en el miedo a ser descubiertos quien se es en realidad y cuales son las verdaderas intenciones de nuestro corazón.
Detrás de una ‘máscara’ encontramos un común denominador: El miedo. Usamos máscaras por miedo a expresarnos, miedo a ser juzgados, miedo a ser reprobados, miedo a no obtener la aprobación de los demás, miedo a que nos conozcan. Muchas personas usan una máscara de frialdad e indiferencia, por miedo a parecer vulnerables frente a los demás. Otros usan la máscara del chiste como una manera de evitar intimar con los otros. Otros se refugian en la actitud hostil como una manera de sentirse seguros. Así, tenemos varios tipos de mascaras: la del trabajo, la de papá responsable o mamá permisiva, la de persona culta, la de las fiestas, la de los funerales y muchas más. Todas son producto de nuestra cultura, de la etiqueta preestablecida y de nuestro propio interior
Las mascaras nos dan una falsa seguridad y nos resistimos a quitárnoslas aun cuando sentimos que seria bueno hacerlo. Protegidos por ellas, podemos vivir en una permanente soledad emocional; llena de secretos, de temor a ser descubiertos, a ser rechazados, juzgados, condenados o a hacer el ridículo. Sentimos miedo a quitarnos la mascara por varias razones: Nos da miedo la intimidad; Miedo a mostrar nuestro lado vulnerable, el lado oscuro. Por lo tanto, evitamos comunicarnos íntimamente. A otros les da miedo la separación. No quiero acercarme mucho a ti porque, quizá, después me dejes y eso me puede lastimar. Otros tememos la fusión. Si comparto todo con la otra persona pierdo mi intimidad, pierdo mi espacio, miedo a ser invadido. Miedo al rechazo; Que la otra persona nos conozca sin producción, a cara lavada, con defectos y virtudes, tal cual somos, nos angustia no ser del agrado de la otra persona. Por último, existe el miedo a la responsabilidad. Si me acerco mucho, me involucro a fondo, y eso me obliga a estar cuando me necesites. No estoy dispuesto al compromiso. Con estos miedos, disfrazamos nuestro verdadero yo. Disfrazamos uno de nuestros más fuertes y grandes atractivos: el encanto de ser uno mismo.

ASI ES EL BAILE DE MASCARAS DE MUCHAS PERSONAS QUE TEMEN SER

“Temo rebajarme ante ti, que te rías. Tengo miedo de que me rechaces. Por eso es que juego mi juego, mi desesperado juego de aparentar, con una fachada de seguridad por fuera, y un niño temeroso por dentro.

Así empieza el desfile de máscaras, y mi vida se coloca al frente, con caretas destellantes pero vacías. Inútilmente platico contigo en los tonos suaves de una plática superficial. Te digo todo acerca de nada, y nada acerca de lo que es todo para mí.

Así que cuando te hable, no te dejes engañar por lo que te diga. Por favor escucha cuidadosamente, trata de oír lo que me gustaría decir, pero que no puedo manifestar abiertamente. No me gusta esconder. No me gusta jugar al impostor. Quiero dejar de aparentar. Quiero ser auténtico, espontáneo, pero tienes que ayudarme. Extiéndeme tu mano aún cuando parezca ser lo último que necesito. Cada vez que eres amable, cada vez que tratas de comprenderme, mi corazón hace crecer unas alas, unas pequeñas alas, unas alas frágiles ¡Pero alas!.

Una arraigada convicción de que valgo poco me ha hecho construir una muralla a mi alrededor. Mientras más te acerques a mí, con más ímpetu te rechazaré. Es irracional pero, contrario a lo que dicen los libros acerca del hombre, frecuentemente soy irracional.

Se me ha dicho que el amor es más fuerte que cualquier barrera, y en ello está mi esperanza. Por favor trata de derrumbar esa muralla con manos firmes pero gentiles, ya que mi niño interior es muy sensible

Este solo es un trozo de relato de como se sienten algunas personas que han hecho de su corazón un témpano de hielo.


Nunca debemos arrepentirnos de haber amado, de habernos arriesgado a un todo o nada por esa persona. Son esos actos los que nos dignifican, los que nos hacen ser humanos y maravillosos a la vez. Vivir es amar y amar es dar sentido a nuestras vidas a través de todas las cosas que hacemos: nuestro trabajo, nuestras aficiones, nuestras relaciones personales y afectivas…

Si renunciamos a amar o nos arrepentimos por haberlo ofrecido, renunciamos también a la parte más hermosa de nosotros mismos.

Espero te haya gustado este post! 🌺🌹