Si quieres algo, ve a por ello!

Uno de los factores fundamentales para llegar al éxito es la Ilusión por alcanzar tus objetivos. Y cuando hablo de Ilusión, me refiero a la confianza necesaria como para creer que, aunque el objetivo parezca difícil y muy lejano, se puede conseguir.

Este pequeño fragmento, sacado de la película «En busca de la felicidad», hace referencia precisamente a dicho concepto, destacando la importancia de la Ilusión para alcanzar los sueños.

Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo. Si tienes un sueño, tienes que protegerlo. Las personas que no son capaces de hacer algo… te dirán que tú tampoco puedes. Si quieres algo, ve por ello y punto.

¿Merece la pena luchar por tus sueños?

Salir del camino establecido no es fácil, nada fácil, tu entorno ejercerá presión para que vuelvas a tu zona de confort, tus creencias y tu programación mental se encargarán de autoboicotearte y habrá momentos en los que dudes mucho, quizás tanto que concluyas (acertada o erróneamente) que lo mejor será conformarte con una vida normal.

Si, he dicho conformarte, porque una vez que tienes claro qué es lo que quieres elegir otra opción es conformarte.

Conformarte por miedo, miedo a fracasar, a perder tiempo, dinero, personas queridas, miedo a la crítica o lo que otros puedan pensar de ti…

Si quieres conformarte tienes todo el derecho del mundo a hacerlo y si quieres algo elijas lo que elijas lo importante es que lo hagas de manera consciente.

Porque elijas lo que elijas nadie va a venir a salvarte ni va a vivir tu vida por ti.

No luches por tus sueños, fluye con ellos.

Estamos muy acostumbrados a luchar y muy poco acostumbrados a fluir.

Sin embargo la vida no se trata de luchar sino de fluir y de escuchar sus señales.

Bajo mi opinión la vida es muy sabia y te ofrece las situaciones adecuadas en el momento adecuado.

Creo que las cosas no ocurren nunca por casualidad.

Sin embargo tenemos que ser lo suficiente hábiles y estar lo suficientemente despiertos para detectar esas señales, entonces es cuando todo fluye, cuando ocurre aquello que llamamos magia…

Lo mas fácil que puedes hacer es disfrutar cada experiencia que vives en el día, cada paso que das, déjate de preocupar por cosas que de verdad no importan y aprende a vivir mas, no tengas miedo a disfrutar tu vida, no creas que la felicidad es para unos cuantos está no es una meta este es un estado emocional así que  deja de pensar en cosas absurdas que no te llenen, ya se que tendemos a preocuparnos por todo así como por el que pasara mañana,  por que así nos enseño la sociedad, acuérdate cuando eras un niño y solo te preocupaba ser feliz.

Que nadie te quite las ganas, que nadie decida por ti. Que tus sueños sean tan grandes que incluso dudes de si son realmente posibles. Lo son. Todos lo son. Pero de la duda nacen las fuerzas de superarse, de dar siempre un poco más de lo que llevamos dentro. Así, con tres pasos donde sobran dos, acercamos siempre la meta y volvemos real aquello que, a priori, parece inalcanzable.

No tengas miedo de volar alto. Roza las nubes con los ojos cerrados y siente en las alas la fuerza del viento, la de tu propio esfuerzo. Coge aire. Cree en ti. Nadie más que tú puede hacerte vivir tus propios sueños.

Por eso, no te cortes. Si de ti depende alcanzarlos, sabes que, tarde o temprano, lo lograrás. Así que permítete soñar a lo grande, con tantos futuros como promesas seas capaz de hacerte a ti mismo, como veces te puedas comprometer con el esfuerzo que requieran y, ya lo verás, no habrá meta inalcanzable.

Vuela, ríe, sueña. Sé feliz a tu manera. Disfruta del camino que te lleve hasta la meta y, cuando llegues, no te olvides nunca de mirar atrás, de valorar el esfuerzo realizado antes de fijar la vista al frente y volver a pensar en futuro.

Es simple, no hay sueños demasiado grandes, solamente pocas ganas de esforzarse.

Cuando veas una pequeña luz brillar, ¡Síguela! Si te dirige al pantano, pues ya saldrás de él. Pero si no la sigues, toda la vida vivirás arrepentido de no saber si ésa, era tu estrella”. Séneca

La acción es lo que mueve una historia hacia adelante, lo mismo pasa con la historia de tu vida, pasa lo mismo. Si no accionas, si no sigues tus decisiones con una acción que te mueva un paso más cerca de lo que quieres ser o manifestar, entonces tu historia se vuelve aburrida, porque no pasa nada.

– Ante las dificultades, puedes aprender las lecciones: ser más consciente de las propias limitaciones, desarrollar más empatía, tener más paciencia o desarrollar resiliencia. Una dificultad o un problema siempre trae tras de sí una lección.

– Puedes dejar pasar las oportunidades o puedes crear la propia suerte.

– Ir a por todas o concentrarte en lo realmente importante. A veces, dispersamos en vez de concentrarnos en lo que de verdad importa. La forma de conseguir plenitud emocional y felicidad es identificar qué es lo más importante para ti  y concentrarte en ello, independientemente de lo que tu entorno te diga.

– Ser pesimista u optimista. Ya sabes: activa el optimismo. El optimismo no es un sentimiento, sino un modo de actuar. Y ser optimista no es ser ingenuo. El optimismo no consiste en cerrar los ojos ante los problemas, sino que consiste en mantener una actitud consciente y voluntariamente positiva y constructiva.

– Vivir en el pasado o en el futuro, o vivir en el presente. Adoptar la decisión de no dejarse esclavizar por el pasado o por el futuro y vivir plenamente lo que el presente te está ofreciendo.

– Rendirse a la negatividad o transmitir energía positiva.

– Evitar los desafíos o comprometerse a superar las dificultades.

– Concentrarte en lo negativo o concentrarte en lo positivo.

– Abandonar cuando se pone difícil o tratar de hacer realidad los sueños

Parece muy utópico, luchar por nuestros sueños. Y sí, tiene un componente soñador, pero necesario. De alguna manera de lo que estamos hablando es de plantear metas en nuestras vidas e ir a por ellas. Puede ser cualquier cosa, desde regentar un local, a viajar a un punto del planeta, llevar determinado modo de vida… No es cuestión de frivolizar ni de ser pueriles. Evidentemente el ritmo de vida actual nos pone los pies en la tierra de forma constante y enérgica. Algo que nos hace responsabilizarnos de nuestras obligaciones y demandas del día a día. Pero, si reflexionamos de forma profunda  e intensa, seremos conscientes de que hay determinadas metas a las que podremos llegar… si bien conllevarán un gran esfuerzo, determinación y sobre todo motivación y actitud.

La vida es un camino demasiado corto y lleno de incertidumbres como para quedarnos con las ganas de haber realizado algo. Dice el proverbio que lamentarás más las cosas que no hiciste que las que hiciste, y no le falta razón. Evidentemente todo esto debe estar dentro de un marco de realidad y posibilidades factibles. Así pues queda plantearse el cómo y el cuándo. Organizarse y ser metódico es algo esencial para llevar a cabo este tipo de acciones. Sobre todo debemos superar momentos complicados, donde aparentemente el objetivo no se va a cumplir, perseverando y manteniendo nuestra mente fuerte. La mayoría de las grandes gestas de la humanidad han tenido estas fortalezas. ¿Quién dice que nosotros no podamos hacerlo, aunque sea a menor escala? O quizás la escala no sea tan pequeña, basta con tomar algunos ejemplos de personas que llevadas por el empeño de conseguir sus objetivos labraron éxitos increíbles en sus vidas.

En el fondo estamos hablando de prioridades. Resulta esencial saber privarse de ciertas cosas para llegar a otras, o lo que es lo mismo, hay que ser selectivo. Tenerlo todo no suele ser realizable. No siempre es fácil privarse y por ello tener altura de miras y perspectiva resulta muy importante. Debemos recordarnos qué es lo que realmente buscamos y queremos para aceptar hacia dónde debemos ir. En ese sentido, saber sacrificar ciertos aspectos es una variable clave para la consecución de esa meta mayor. Los miedos siempre surgirán en esta etapa, y debemos enfrentarnos a ellos. Es la única manera de vencer. A veces no se consiguen las metas a la primera, ni a la segunda… pero sólo los que perseveran lo conseguirán.

Ciertamente resultará de ayuda despiezar ese gran objetivo o meta en varios más pequeños para centrar nuestros esfuerzos e ir cumpliendo etapas en la consecución “del sueño”. Trabajar en cada parte acabará por sumar ese todo final que añoramos con tanto deseo. Más que probablemente conseguiremos nuestros objetivos, y si no fuera así, en el final de nuestra existencia deberíamos de saber valorar ese esfuerzo realizado, ya que sólo habla positivamente acerca de nosotros y de nuestra forma de entender la vida. No será NUNCA un esfuerzo en vano. Pero… la idea es intentarlo, luchar y perseverar. Nunca es demasiado tarde para intentar lograr nuestros sueños. ¿Te atreves a intentarlo?

Espero te haya gustado este último post! Te envío un abrazo para que consigas todos tus sueños 💖