Valórate, quiérete! Y acéptate

Acéptate tal y como eres

Durante toda nuestra vida, hemos estado atentos a los juicios de los demás acerca de nosotros mismos. Nos fijamos en las valoraciones de los demás, y eso influye innegablemente en la formación de una buena autoestima o no. A menudo, las personas que nos rodean, crean sin querer muchas de nuestras inseguridades, cuando nos valoran negativamente por algo malo que hayamos hecho. Todos nos equivocamos, y no por ello somos menos valiosos, pero lo cierto que en según qué personas, y a que edades se producen, esos juicios de las personas que nos rodean pueden hacer mella en nuestra percepción de nosotros mismos. Acéptate. Quiérete. Valórate.

Lo cierto es que no hay nada de malo en ti. Acéptate. Quiérete. Valórate. ¿Qué te has equivocado muchas veces? , puede ser que sí, pero ¿quién no lo ha hecho? Hasta el día de hoy no he conocido a alguien perfecto. Todos hemos errados, porque forma parte de la vida. Es más, forma parte de nuestro aprendizaje vital. Todo ser vivo comete errores hasta conseguir hacer las cosas bien. Por ese motivo debemos dejar de plantearnos el fracaso y éxito tal y como lo hacemos. Los dos forman parte de la vida, y por tanto no existe nada malo en nosotros. No te dejes llevar por los juicios ajenos. No hagas que el ruido silencie tu voz interior. Ten el valor de ser quien eres. Acéptate. Quiérete. Valórate.

Tú eres quien recorre tu propio camino

Tu vida es tuya. Nadie debe ni puede vivir por ti. Eres el dueño de tus pasos en esta vida. No dejes tu destino en manos de los demás. Es hora que aprendas a valorarte y a saber que si tú no te quieres, nadie lo va a hacer por ti.

Ya puede ser la persona más cercana a nosotros, pero nadie puede entender realmente cómo es nuestro camino. No ha usado nuestros zapatos. Las personas que nos rodean pueden conocer nuestra historia vital, pero jamás han experimentado nuestras emociones en su piel. Nunca han estado en nuestro lugar. Ese es el motivo por el cual podemos decir que lo que ellos piensan acerca de nosotros es su realidad no la nuestra.

La opiniones pueden ser constructivas o no. Las críticas siempre son destructivas. Una crítica puede ser una pequeña “herida” que va perjudicando poco a poco nuestra autoestima. Para que esto no ocurra debemos blindarnos de las críticas. Y ello se consigue principalmente, valorándonos y aceptándonos tal y como somos. Acéptate. Quiérete. Valórate.

Atreve a ser auténtico

Si al final terminas haciendo caso a los demás, terminarás viviendo la clase de vida que ellos quieren que vivas. Si no puedes dejar a un lado las críticas, acabarás perdiendo toda tu identidad, y algún día, cuando revises tu interior, serás incapaz de reconocerte. Habrás perdido toda tu pasión, tus sueños, y tus metas.

Es cierto que todos tenemos diferentes áreas en las que podemos siempre mejorar. Áreas en las cuales podemos aprender de los demás. Pero eso no quiere decir que tengas que hacer caso de los juicios de los demás. Sé quién eres. Ser auténtico es el único camino.

Cuento de la rana

Seguro que conoces el famoso cuento de las ranas, que estaban intentando subir a un árbol mientras que otras ranas se agolpaban a su alrededor, y comentaban lo “locas” que estaban por intentar subir un árbol.

Las ranitas que intentaban subir se caían una a una. Todas se cayeron menos una. Esta ranita logró subir hasta arriba del todo. ¿Por qué lo consiguió? La razón es porque esa ranita era sorda, y no podía escuchar los comentarios negativos de las demás ranas que decían que no podrían. Sólo escuchaba su voz interior que le animaba a subir más y más alto.

Acéptate, quiérete, y valórate. Eres una persona única. Tienes tus defectos y tus virtudes como todo el mundo. No eres mejor ni peor que nadie. Así que descúbrete de nuevo y ten el valor de ser tú mismo.

Todos tenemos siempre algo bueno que ofrecer, pero muchas veces las voces de los demás ahogan nuestra propia voz interior. Cuando ese ruido domine tu vida, párate. Respira, y vuelve a escucharte. Si tú no te quieres nadie lo va a hacer por ti. Sé todo para ti.

No permitas que nadie te diga lo que puedes hacer y lo que no. Que ellos no puedan hacer algo no quiere decir que tú no puedas. Normalmente te marcan tus limitaciones porque ellos tienen esas limitaciones y te traspasan su inseguridad y su miedo. Rompe con ese ruido, y haz como la ranita del cuento: no escuches a los demás. Escúchate a ti mismo.

¿Cómo es la relación que tienes contigo? Si quieres ser realmente feliz, y establecer relaciones amorosas y sanas, debes aprender a amarte. Será difícil para ti Amar incondicionalmente a otros, y aceptar su Amor, si no eres capaz de amarte a ti. No puedes compartir lo que no posees.

La relación más importante que establecerás en toda tu vida es la relación contigo mismo. Debes ser tu mejor amigo, amarte en los momentos en los que más lo necesitas. Todo el mundo habla de amar a los demás pero nadie parece prestarle verdadera atención al Amor propio. ¿Qué significa exactamente amarte? Es un concepto muy amplio que incluye multitud de cosas: respetarte, perdonarte, apreciarte, honrarte, disfrutar, establecer límites, ser amable contigo, expresar lo que sientes, y mucho más.

Amarte no significa ser perfecto en todos los aspectos anteriormente mencionados, pero es necesario que seas consciente de ellos, y te esfuerces en mejorar aquellos aspectos que consideres más difíciles para ti. Por ejemplo, si crees que expresar tus deseos y necesidades es lo que debes mejorar en estos momentos, escoge ese objetivo, y focaliza toda tu energía ahí.

Demuestras el Amor propio a través de las situaciones y relaciones que decides vivir. A veces, sin darte cuenta, puedes estar contribuyendo a una situación en la cual no te estás amando. Por ejemplo, si sigues en una relación o en un trabajo que no te satisface, y no eres honesto contigo mismo, llegará el momento en el que deberás parar y hacerte responsable de tu parte en la creación y mantenimiento de esa situación.

Hazlo sin juzgarte. Empieza perdonándote por todo lo que crees que no va bien en tu vida. En ese momento serás capaz de hacerte la siguiente pregunta: ¿cuál es la mejor decisión para mí ahora? Pregúntate: ¿qué es lo que quiero?

Amarte es un proceso, es una decisión que tomas cada día. Es posible amar las zonas más oscuras de nosotros mismos. Acéptate tal como eres. Deja de criticar tu vida, tus acciones, y a ti mismo. Deja de compararte con otros. Felicítate por tus éxitos. Celebra cada paso en el camino del Amor que sientes por ti. Se amable contigo. Trátate con cariño. Presta atención a lo que te dices, y asegúrate de que te hablas positivamente y te das ánimos.

Si una persona primero no se ama asimismo es imposible pueda amar a otros.

«Nuestro auto-respeto marca nuestras elecciones. Cada vez que actuamos en armonía con nuestro auténtico ser y nuestro corazón, nos ganamos el respeto. Es así de sencillo. Cada elección importa».

-Dan Coppersmith-

La felicidad no depende de los demás, nadie la regala ni la ofrece. La verdadera felicidad es una actitud y como tal, surge desde nuestro interior. Por ello, solo nosotros somos responsables de cómo nos sentimos, por mucho que las circunstancias sean propicias para un estado emocional determinado.

Entregar la llave de nuestro bienestar a los demás es un error. Tenemos el poder de transformar las situaciones, aunque apenas seamos conscientes de ello. Todo comienza por aceptarnos y querernos. Si no lo hacemos, nadie lo hará por nosotros. No lo olvidemos.




Somos seres sociales y como tal, la opinión de los demás nos influye en buena medida. Ahora bien, tenemos que aprender a diferenciar entre lo que somos y lo que los demás consideran que somos, entre lo que queremos y lo que los demás quieren para nosotros.

Con buena o mala intención, las personas que nos rodean expresaran sus opiniones sobre nosotros, pero son solo eso opiniones. Realidades subjetivas que no tenemos que compartir ni con las que estar de acuerdo necesariamente, solo respetar, sin entrar en ataques personales, a las personas que las dan. Lo importante para no ponernos en una situación de riesgo y perder el control es saber qué queremos y cómo nos valoramos y sobre todo tratarnos bien.

Ser o no ser, ésta es la cuestión

Osho, el gran maestro zen, dijo: «Debes perder todo, para poder ser».

Osho no se refería a perder tus riquezas acumuladas. Se refería a que debes soltar todo aquello que no eres tú. Esta, es la clave de la felicidad, la riqueza y el éxito en la vida. Ser quien eres, en realidad, es soltar toda la programación, las memorias y los prejuicios. De hecho, casi todo lo que has decidido creer, no define quién eres en realidad. Tú no eres tus problemas, tus opiniones, ni tus juicios de valor. Estás más allá de todo eso.

Ser o no ser, esa es la única verdadera cuestión. Tu trabajo, es volver a ser tú mismo. Y para regresar a ti mismo, no debes hacer otra cosa, que recordar cómo ser. Debes soltar todo el conocimiento que has adquirido y desaprender lo que has aprendido, para poder conectarte con tu propia sabiduría (la que está en tu corazón), para recuperar tu ritmo natural.

No temas ser tú mismo. Es más fácil de lo que crees, ya que es tu estado natural. Ésta, es la manera como vas regresando, poco a poco, a ti mismo: mediante la práctica del soltar, y de no escuchar a tu ego. Vas regresando a ti mismo, al dejar de preocuparte por lo que deberías estar haciendo (lo que otros creen que es correcto), y comenzar a prestar atención a lo que te hace sentir bien y te hace feliz, aún si no puedes explicarlo, o encontrarle sentido.

Elimina las creencias erróneas

Olvídate y quítate de la cabeza esa creencia errónea de que solo los bellos, inteligentes o ricos son altamente valiosos, porque el valor como persona no te lo asigna lo exterior. No importa cómo seas físicamente, ni cómo seas intelectualmente, ni qué tanta riqueza tienes; tu valor no reside en nada de eso, tienes que amarte tal como eres. Obviamente, tienes que mejorar en ciertos aspectos de tu vida, pero no necesitar ser de otra manera para aceptarte, amarte y entender que vales como cualquier otro ser humano.

El día que puedas verte en el espejo, observar tus ojos, tu rostro, el color de tu piel, tu cabello, pensar en tu capacidad intelectual y en tu nivel económico, siendo estos como sean, sin importar cómo son los demás, y puedas decirte que te amas mucho, que vales mucho y que aceptas todo de ti, ese día podrás decir que has aprendido a valorarte.

Sanar tus heridas emocionales

Es importante, perdonarte y perdonar, lo que supone limpiarte de pensamientos y sentimientos tóxicos te enferman el alma e inciden en tu salud física, mental y emocional  y espiritual.

Hacer las paces con el pasado para que no arruine tu presente

Ya que constituye una carga muy pesada, que te impide progresar y ser feliz.

Aceptar que en tu interior hay luz, sombras y oscuridad

Supone que reconozcamos nuestras debilidades y trabajemos sobre ellas, para ello es relevante que observemos nuestros pensamientos, creencias y actitudes periódicas, a fin de realizar los cambios pertinentes.

Dejar de criticarte

Niégate a criticarte. Cuando te criticas, tus cambios son negativos. Alábate por lo bien que haces las cosas. Únicamente hazte críticas constructivas y sanas, sin recriminarte.

Cuidar tu cuerpo y tu alimentación.

Cuida tu cuerpo y haz ejercicio, Cuida tu alimentación ingiere alimentos sanos y destierra de tu dieta la comida chatarra. Encuentra un sano equilibrio entre la actividad, el descanso y la relajación.

Somos dueños de nuestro destino, somos quienes decidimos cómo queremos vivir este viaje tan corto denominado vida y solo tenemos dos opciones: siendo felices o pudriéndonos en nuestro propio lodo.

Recuerda: Enamórate de ti y de la vida y luego hazlo de quien quieras porque el amor propio es necesario, no egoísta.

Tú vales más que todo aquello que te dijeron e hicieron. Tienes muchísimas cualidades por mostrar al mundo y por descubrir, tan solo debes aceptarte para verte más alla de lo que ves. Que lo importante no es lo que ocurre, sino la importancia que le damos a las situaciones.

Espero te haya gustado este post. Te mando un abrazo 🌺