¿ Que va a pensar la gente? La pregunta que ha arruinado más vidas

Una vez que sepas que clase de persona eres, y que clase de personas quieres llegar a ser en tu vida, no volverás a sentir miedo por las opiniones de los demás nunca más, porque te conoces a ti mismo, sabes quién eres, y sabes lo que puedes ofrecer, lo que puedes hacer y lo que puedes conseguir, así mismo también te amas como eres, y de esta forma te liberas de cualquier tipo de dolor innecesario, ya que nunca serás lastimado de nuevo por las opiniones de otras personas.

“Las personas más infelices en el mundo son aquellas que más se preocupan por lo que piensan los demás.” – C. Joybell C.

Recuerda que las opiniones de los demás son mayormente generadas por personas que no creen en sí mismas, y las cuales no se aceptan como son, personas inseguras e insatisfechas, personas que siempre están tratando de encajar en este mundo siendo alguien mas.

Perder el miedo de lo que otros piensen de nosotros nos hará libre para elegir ser quien queramos ser en nuestra vida, y no seremos más esclavos, liberándonos de las cadenas que la sociedad ha impuesto en nosotros, y así no tendremos más miedo, y caminaremos con confianza, y actuaremos cada segundo de nuestras vidas de acuerdo a lo que vaya con nuestra verdadera personalidad.

“Lo que otras personas piensen de ti no es asunto tuyo. Si comienzas a hacer ese asunto, tu asunto, te sentirás ofendido por el resto de tu vida. “- Deepak Chopra

La vida sería maravillosa si pudiéramos amarnos a nosotros mismos por quien verdaderamente somos, sin ser alguien con el simple motivo de satisfacer a alguien más. Has venido a este mundo a ser quien tú quieras, no has venido aquí a satisfacer a tu familia, amigos, tu jefe, tus compañeros de trabajo, la sociedad en la que vivís, ni a nadie, tú has venido a ser tú mismo, y darle al mundo lo mejor que puedas.

Entonces libérate y deja de ser un esclavo de los pensamientos de los demás, acéptate a ti mismo como eres, mejora cada día, y haz lo que puedas para convertirte en la persona que quieras en orden de cumplir lo que quieras cumplir en tu vida, porque tienes el poder para hacerlo.

La vida es demasiado corta para preocuparnos por las opiniones de los demás, de todas formas esas son sus opiniones no las tuyas, ¿verdad? Nuestro tiempo sobre este planeta es limitado, nuestras días están contados, día tras día, segundo tras segundo, entonces ¿porqué perder tu preciado tiempo siendo la persona que otros quieren que tú seas?, Eres tú y solo tu quien va a vivir tu vida, por lo tanto será mejor que hagas lo que amas, y pienses y te sientas como te parezca, y digas lo que sea que quieras decir a quien sea y cuando quieras, porque como he dicho antes nuestro tiempo es limitado.

Buscar la aprobación de los demás está perfectamente bien hasta el punto en el que no estés comprometiendo tu salud y felicidad en el proceso. Se convierte en un problema serio si sientes como si la aprobación generalizada de los demás, es el oxígeno que necesitas para respirar.

El punto es que buscar constantemente la aprobación, te fuerza a perderte la belleza de ser simplemente tú mismo, con tus propias y únicas ideas y deseos. Si pasas por la vida sólo haciendo y siendo lo que crees que los demás esperan de ti, entonces, de alguna manera, dejas de vivir.

Siéntete cómodo con no saber lo que los demás piensan.

Algunos problemas en la vida, como no saber lo que los demás piensan de ti, no están realmente destinados a ser resueltos. De todos modos, cómo la gente te percibe puede tener más que ver con ellos que contigo. Incluso puede que les agrades o no, simplemente porque has disparado una asociación en sus mentes recordándoles a alguien que les agradaba o disgustaba en su pasado, lo cual no tiene absolutamente nada que ver contigo.

Acepta que la opinión de otra persona no es tu problema.

¿Cuántas veces miraste a una persona e inicialmente juzgaste mal su brillo? Las apariencias engañan. Cómo le pareces a alguien y cómo eres realmente rara vez convergen. Incluso si entienden la esencia básica de quién eres, aún así están perdiendo una gran pieza del rompecabezas. Lo que alguien piense de ti rara vez contendrá toda la verdad, lo cual está bien.

Si alguien forma una opinión sobre ti, basado en superficialidades, entonces les toca a ellos, no a ti, reformar esas opiniones basándolas en un punto de vista más objetivo y racional. Deja que ellos se preocupen; eso es, si es que tienen alguna opinión después de todo.

Pregúntate: «¿Lo que piensen, siquiera importa?»

La gente pensará lo que quiera pensar. No importa lo cuidadosamente que elijas tus palabras y gestos, siempre hay una buena probabilidad de que alguien las malinterprete y distorsione. ¿Importa realmente en el gran esquema de las cosas? No, no lo hace.

Ve el beneficio en ser único.

Si estás pensando como todos los demás, no estás pensando. Y si no estás pensando, no está viviendo realmente.

Es la naturaleza humana tratar de imitar a los otros humanos que miramos (tal vez a alguna figura paternal o algún famoso) especialmente cuando nos sentimos inseguros en nuestra propia piel. Pero tratar de ser otra persona siempre nos dejará una sensación de vacío interior. ¿Por qué? Porque lo que nos gusta de la gente que admiramos es su individualidad; las cualidades que las hacen únicas. Para poder copiarlos realmente, tenemos que desarrollar nuestra propia individualidad, y de esa manera, tendríamos que ser menos como ellos y más como nuestro verdadero ser.

Mantente completamente presente y consciente de como te quieres sentir.

Está bien saber como no te quieres sentir, pero eso no es todo sobre lo que deberías estar pensando. Imagina alguien tratando de aprender a leer, desperdiciando su tiempo enfocándose en cómo no quieren no ser capaces de leer. Realmente no tiene ningún sentido, ¿verdad?

¡Basta es basta! Olvídate de lo que no quieres sentir por un momento. Averigua cómo deseas sentirte ahora mismo, en este momento. Prepárate para vivir aquí y ahora sin lamentarte por cómo los demás te hicieron sentir alguna vez, o temer la posibilidad de juzgamiento futuro.

Hay personas que dan su opinión sobre ti, sobre tu vida y sobre tus decisiones aunque nadie se la haya pedido. Suelen ser opiniones malintencionadas o carentes de todo criterio cuyo único objetivo es hacer daño, menospreciar y disfrutar del pesar ajeno.

Generalmente, es gente con baja autoestima que no se acepta a sí misma, por lo que difícilmente puede aceptar a los demás. Estas personas ponen etiquetas que reflejan la realidad de cómo se sienten ellas mismas, proyectando así sus dificultades emocionales.

Si vivimos conforme a lo que los demás piensen de nosotros, perderemos nuestro estilo y nuestra personalidad. Nos veremos obligados a colocarnos una máscara y nuestra imagen en el espejo solo reflejará nuestra inseguridad y la inexistencia de una autoestima saludable.


No resulta sencillo conseguir un estado de equilibrio interno, cuando invertimos energías excesivas en preocuparnos por lo que dicen los demás. Si nuestra prioridad es complacer a todos, o al menos encajar en la imagen que tienen las personas que nos importan, probablemente nunca podremos ser nosotros mismos, mostrarnos como somos o sencillamente sentirnos a gusto con lo que proyectamos.

La autenticidad tiene mucho que ver con la firmeza de nuestro ser ante el mundo, con conocernos lo suficiente como para saber que podemos sencillamente ser sin que nos afecte la opinión de quienes nos rodean.

«Buscar siempre la aprobación de los demás, es señal que nos importa demasiado el qué dirán»

Todos alguna vez hemos sufrido los efectos de el «qué dirán». Qué dirán mis amigos si me ven conduciendo este coche viejo. Dirán los demás que estoy loca/o si digo esto. Si me pongo ese pantalón los demás dirán que no estoy a la moda. Me rechazarán mis compañeros si hago eso.

Lo triste es que ésta actitud nos lleva a vivir sólo de apariencias, convirtiéndonos así en personas vacías, frívolas, poco interesantes y con baja autoestima; pues se va desarrollando un descontento interior que a la larga es siempre perjudicial.

Así que si eres una persona que se ha sentido identificado con algo de lo mencionado anteriormente, te invito a que decidas desde hoy ser una persona auténtica y empiezas a darle voz propia a quien realmente eres.

De está forma ganarás muchas cosas y alguna de ellas son:

  • Ser quien realmente eres.
  • Respetarte a ti mismo.
  • Sentirte mejor contigo mismo.
  • Aumentar la confianza en ti.
  • Construir relaciones más genuinas y auténticas.
  • Deshacerte del miedo a la crítica, al rechazo y al qué dirán.
  • Vivir más feliz…

…y lo más importante actuar sobre lo que realmente quieres.

Además, la realidad es que eres un ser especial y es triste que llegues al final de tus días sin que nadie realmente haya conocido todas esas cosas maravillosas que te hacen único  por el simple hecho de vivir de apariencias y darle más importancia a lo que los demás piensan que a tu verdadera esencia.

  1. Ser conscientes de nuestras tendencias, de esa mirada temerosa a los pensamientos o lo que los demás puedan decir, de los aprendizajes en ese sentido y de las experiencias que hemos tenido. Si somos conscientes de esta forma en la que actuamos y por qué se produce, ya tenemos el primer paso para avanzar en la solución.
  2. Trabajar nuestra autoestima. Entender que nuestro valor como personas está en el propio hecho de ser personas, con responsabilidad. Ser conscientes de nuestras limitaciones y fragilidades, tanto como valorar nuestras cualidades y fortalezas.
  3. Trabajar el perfeccionismo. Nadie posee la perfección, y creer lo contrario lleva a la frustración y el desánimo.
  4. Ajustar expectativas. Aceptar que no todos van a pensar bien de nosotros y que no vamos a caer bien a todo el mundo, que va haber muchas cosas nuestras que no gusten a los demás; eso forma parte de la vida, al igual que cuando piensan bien. La opinión de los demás no determina y condiciona nuestro bienestar, este depende de otras muchas cuestiones, que tienen que ver con nosotras o nosotros mismos.
  5. Buscar “Pruebas de Realidad”, las evidencias incuestionables, tras observar y analizar objetivamente lo que pensamos o interpretamos, a partir de un hecho o acontecimiento.
  6. Perder el miedo a comentarios negativos y críticas. Reflexionemos ¿son tan graves las consecuencias de que alguien piense mal de nosotros?. Seguro que sucede de vez en cuando y no pasa nada. Nosotros pensamos también mal de algún aspecto de otra persona. Todas y todos tenemos amigos, familiares, conocidos… de los que no nos gustan algunas o muchas cosas: expresiones, ideología, comportamientos…, pero los queremos, los valoramos y disfrutamos con ellos.
  7. Desarrollar habilidades sociales como la asertividad Habilidades como la asertividad la capacidad para realizar o recibir críticas, son fundamentales para reducir y eliminar el miedo al qué dirán los demás. Cuando nos sentimos con recursos personales para aceptar o manejar una opinión o un comentario negativo, ganamos seguridad, y reforzamos la autoconfianza, haciéndonos más fuertes frente a los factores externos a nosotras y nosotros.

Cada vez que sientes que puedes ser el causante de un conflicto, de tensión, de ser rechazado o no amado… te sientes en peligro.  Y déjame decirte, que eso no te pone en peligro.  No necesitas de la aprobación de los demás para ser feliz, necesitas de aprobarte tu a ti mismo, y ya después quien esté en tu misma sintonía, te aprobará, y podrás crear relaciones mas genuinas y auténticas, y sobre todo, más satisfactorias.

En el momento que te dejes de sentir en peligro si eres amado o aceptado por los demás o no… en ese momento te podrás relajar, y podrás ser quien eres en realidad, y podrás disfrutar de tu vida, y podrás ser libre.  Dejarás de depender de los demás y tomarás tus propias decisiones, y entonces sí… ¿por qué habrías de sentir ansiedad en ese escenario?

Pregúntate esto la próxima vez que estés con alguien más, pregúntatelo cada mañana, cuando salgas caminando por la calle, cuando estés comiendo en un restaurant… ¿qué haría diferente ahorita si no me importara la aceptación de los demás?

Y pregúntatelo ante la vida en general, ¿qué harías con tu vida si no te importara la aceptación de los demás?

Y escribe las respuestas, para que empieces a hacer una por una, hasta que le des vuelta a ésta situación.

Que qué dirán? ¡Qué digan lo que quieran! Ya basta de vivir a merced de todos, de sus opiniones y juicios. Para eso tenemos una ley moral grabadísima en el alma que si somos dóciles al Espíritu sabremos escuchar. La voz de nuestra conciencia nunca se calla, y aunque hoy en día alguno que otro la tenga anestesiada, será la que nos diga: “Por ahí sí o por ahí no”.

Entonces lo haremos o lo dejaremos de hacer “por convicción”, porque queremos ser mejores personas, más reales, íntegras, congruentes, coherentes, felices, auténticas, sanas… y no por buscar ser aceptados.

Esas personas no han caído en la cuenta de que en el momento en que comiencen a vivir sus vidas de adentro hacia afuera y no de afuera hacia adentro, siendo auténticas y sin “necesidad” de querer quedar bien con nadie, de aparentar lo que no son ni de guardar las apariencias vivirán una vida más libre, plena y en paz.

Para comenzar a soltar este tipo de comportamiento el cual si no se atiende se puede volver neurótico. Es muy importante que aceptemos -una vez más- que lo que otra persona piense de nosotros no es nuestra realidad, es decir, no es nuestra verdad.

Cuando las personas opinan, hablan u ofenden a alguien más, están hablándose y ofendiéndose a ellas mismas porque somos espejos unos de otros. Cuando alguien opina negativamente de nosotros, está opinando -o quizá criticando- algo de ella que ve reflejado en nosotros y que aún no lo ha superado en sí misma.

Opiniones Constructivas:  Acepta las opiniones de los demás como algo constructivo, o en todo caso para escuchar lo que otros quieren decirte aceptando que otros opinan de forma diferente sin que influya en tu comportamiento, simplemente tomándolo como otro punto de vista. Que piensen diferente a ti no significa que no te acepten.

Responsabilidad: Tu eres el único responsable de lo que acontece en tu vida y cómo decides actuar ante los acontecimientos y opiniones de otros. El mando es tuyo ¿Quien quieres que dirija tu vida? ¿Tú o los demás?, tu vida es tu responsabilidad.

Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su
vestimenta
o bien no conversa con quien no
conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino
de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones
destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
detrás de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos…
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!

PABLO NERUDA.

Para ser feliz en verdad debes ser honesto contigo, vivir tus propios sueños y sentirte orgulloso de lo que te hace único. Crecemos en un mundo lleno de estereotipos que te dicen que debes ser, lucir y vivir de una determinada forma.

Deja de pensar en lo que deberías ser o hacer. Cada uno vive con su propio equipaje y este nunca es tan ligero como quisiéramos. Permite que la persona que eres salga, sé tu mismo y no te preocupes si los demás no te aceptan.

Las personas que te aman y que de verdad importan seguirán a tu lado sin importar tus defectos. El resto no te aceptará a pesar de tus intentos. Por esto es importante que conectes con tu autenticidad y compasión. Tampoco intentes cambiar a los demás solo para sentirte a gusto. Solo sé tu mismo

¿Qué me dirías?

Déjame contarte una pequeña historia: Imagina que tienes un pequeño jardín frágil donde puede pasar cualquier cosa. Tal vez después de una tormenta, todas las flores mueran, también pueden morir por falta de agua o tal vez por los errores que puede cometer al cuidar dicho jardín… Pero ¿por qué preocuparse por lo que podría suceder en lugar de imaginar que algún día este jardín se convertirá en un hermoso bosque florecido; eso es lo que llamamos NEGACIÓN.

En la vida, a menudo nos preguntamos si vale la pena creer en algo y nos dirigimos hacia nuestros sueños inciertos. A veces tenemos miedo, miedo al fracaso, miedo a ser criticado, miedo a ser rechazado, por eso no nos atrevemos.

Todavía estamos esperando las condiciones adecuadas para llegar allí, preferimos encontrar excusas, en lugar de atrevernos a creer, pero los años pasan, ya sabes …

¿Qué pasa si dejamos de lado las excusas y comenzamos a hacer lo que nos hace realmente felices?

¿Estás de acuerdo conmigo?

Bonni Ware realizó un estudio en un hospital de Australia, haciendo una breve encuesta a personas mayores con enfermedades irreversibles y personas con enfermedades terminales a punto de terminar sus vidas. Una cosa que casi todos tenían en común en sus respuestas fue la tristeza, pero NO por lo que hicieron, sino por lo que no hicieron, los riesgos que no se atrevieron a tomar y los sueños que no llegaron a cumplir.

Entonces te pregunto nuevamente, si hoy es el último día de tu vida, ¿qué quieres hacer?

Tus últimas palabras serían como:

Ojalá hubiera …

Reflexiona un momento sobre la felicidad que hay (o no) en tu vida. ¿De qué depende esa felicidad? ¿De ti? ¿De los demás? Un error que cometemos y que nos hace sentirnos infelices es tener que depender de los demás para poder ser felices. Si los demás no están felices nosotros tampoco, pero esto ¡no funciona así! ¿No te sientes identificado con esto? Seguro que con las siguientes situaciones sí.

«Si tu felicidad depende de lo que hagan los demás, supongo que estarás en aprietos»

-Richard Bach-

Deja de ser vulnerable a la opinión de los demás! Debes creer en ti, en tus posibilidades y dejar de depender de la aprobación de lo quieren verte los demás para ¿ser feliz? No tienes por qué controlarlo todo, no debes agradar a todos. Esto es imposible de conseguir y tan solo te frustrarás.

«Uno aprende a ser feliz cuando entiende que estar triste no sirve de nada»

Un ejercicio práctico para «romper» nuestros propios esquema de creencias: Imagina que no tienes ningún tipo de presión de nada, ni de nadie. Nadie opina en contra de tus gustos y tampoco estás ajustado por necesidades económicas urgentes. ¿Qué harías…? ¿A qué te dedicarías?

Claro, todos tenemos presiones de distinta clase y responsabilidades que atender, no estamos aislados y tampoco podemos hacer siempre lo que queremos, pero el ubicarte en ese escenario hipotético te permitirá descubrir cuáles son tus verdaderos deseos, tus sueños ocultos bajo toda esa maraña de deberes, opiniones y presiones externas. Quizás no puedas cumplir todos tus anhelos hoy mismo, pero al menos tendrás claro cuál es tu norte en la vida, tu llamado interior. 

Cuando hagas caso a tu intuición, cuando logres conectarte con tu verdadera esencia, sabrás lo que realmente quieres hacer, y habrás dado el gran paso para disfrutar tu vida como realmente te lo mereces y lo que digan los demás está de más!

Espero te haya gustado el post! 🌺 un abrazo!

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