¿Que harías hoy si no tuvieses miedo?

El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo.
Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. 
Por eso, no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo. 
Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles lo siento, perdóname, por favor, gracias y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus pensamientos secretos.

¿ Porque he empezado este post así? , la respuesta es porque hablo con demasiadas personas que parece crean o piensen que la vida es eterna y nunca arrancan a hacer o decir lo que verdaderamente quieren y con todos llego a la misma conclusión de lo que hay detrás EL MIEDO.

De todas las emociones que existen quizás la más perjudicial para nuestra vida, tanto personal como profesional, es el miedo. El miedo nos impide hacer lo que realmente queremos hacer, nos impide ser lo que realmente queremos ser. Es curioso comprobar como la mayor parte de nuestros miedos están relacionados con cosas que nunca llegan a producirse. Ojo, con esto no quiero decir que haya que dejar esta emoción a un lado y volverse temerarios, simplemente creo que necesitamos aprender a gestionarlo e intentar que nos afecte en su justa medida. Cierto es que el miedo ha sido uno de los responsables de que nos mantengamos vivos como especie, pero también es, en la actualidad, uno de los causantes de que muchas personas vivan vidas inventadas y condicionadas. El mundo necesita más gente capaz de dar un paso adelante, dedicarse a lo que realmente quiere hacer, amar lo que hace, disfrutar cada segundo viviendo su vida y poder recordar cuando llegue el momento que todo ese esfuerzo valió la pena.

  • Miedo imaginario o «irracional»

Existe también un miedo irracional que nos paraliza, y que tiene que ver con nuestro mundo emocional, creencias limitantes, auto estima, rol familiar, etc…

Este miedo «irracional» no responden a causas objetivas, sino a una percepción subjetiva frente a situaciones que creemos pueden ser adversas, y para las que sentimos que no tenemos los recursos suficientes para afrontarlas. Esta percepción, muchas veces imaginaria, puede llegar a convertirse en una profecía cumplida, precisamente porque la creemos como real.  El miedo sostenido en el tiempo, genera bloqueos e inseguridad, que a su vez se retro alimentarán a sí mismos.

Si te fijas, te darás cuenta de que una persona temerosa e insegura, te transmite poca confianza. Dudas de ella, de su capacidad y posibilidades, y probablemente no le confiarías tu dinero, ni tus proyectos y negocios, por ejemplo. Lo mismo ocurre al revés, las personas seguras generan confianza, y apostamos por ellas. En realidad, los demás perciben de nosotros, aquello que nosotros creemos, según sea el «auto concepto de uno mismo».

De modo que, si tú no crees en ti, será difícil que otros lo hagan. Por ello, por uno mismo y por nuestros resultados, es tan importante que gestionemos favorablemente nuestros miedos, para que finalmente generemos pensamientos positivos que transmitan la seguridad inherente a uno mismo. Este es el «kit» de la cuestión; gestionar desde adentro para comunicar afuera lo que somos, con herramientas, conciencia y disposición, para ir paso a paso.

 ¿Qué harías si no tuvieras miedo? 

Sí piensas en lo que de verdad deseas, y más allá del miedo, conectarás con tus deseos más auténticos. Este es un paso imprescindible para tomar la fuerza impulsora hacía tus objetivos.

QUE HACER:

Escribe: Anota, preferiblemente en un papel, las respuestas a las siguientes preguntas:

  • Imagina, por un momento, que has logrado tu objetivo ¿cómo te sientes?
  • ¿Del 1 al 10, cuánto deseas lograr lo que quieres?
  • Si apuestas por tu cambio… ¿qué es lo peor que te puede pasar?

Si lo piensas bien, te darás cuenta  que puedes asumir el riesgo del cambio. Nada es tan terrible como tu mente trata de hacerte creer, y siempre hay opciones… Si no es así, entonces tienes un miedo real, o bien debes revisar más a fondo tus objetivos, en relación con tus valores, y en el contexto de tu plan de acción

La valentía Vs el miedo

La vida es de los valientes que se atreven.

 “Tanto si crees que puedes como si no, tienes razón” Henry Ford

El miedo es un paralizador por naturaleza, al punto de que solo imaginando un hecho, sin que haya ocurrido de verdad, puede hacer que se produzca esta emoción. Lo mismo ocurre al revés, si gestionamos nuestros miedos, potenciamos, afirmamos nuestra seguridad y confianza, acabaremos generándola.

En este sentido, debes tener muy presente que, la vida es un camino en el que el aprendizaje es constante y permanente. Cada experiencia, también nuestros miedos, suponen una invitación para seguir creciendo y aprendiendo de nosotros mismos. Este es el reto, y también la oportunidad. Cuanto más lo vivas como una experiencia positiva para tu propia vida y evolución, mayor será tu capacidad para gestionarlo y vivir una vida de mayor armonía, paz y felicidad.

QUE HACER:

Asume que la vida es un cambio constante, y que no es posible tenerlo todo bajo control. Lo que sí podemos, y debemos hacer es planificar el cambio, y también asumir ciertos riesgos inherentes a él. Sin acción no hay resultados, y sin riesgos tampoco. Piensa en grande, crea tu plan de acción, y apuesta por tu cambio.

Qué harías si no tuvieras miedo?

Créeme, el miedo está para pararte los pies, porque… ¿quién podrías llegar a ser? ¿Qué tan lejos podrías llegar?

Ni siquiera tú lo puedes imaginar. Por eso te da miedo. Te das miedo a ti mismo, te asusta tu potencial.

¿Pues sabes qué? Yo creo en ti, creo que puedes conseguir cosas maravillosas, creo que te asustas de lo lejos que puedes llegar.

Pero te voy a contar un secreto: la vida es descubrimiento, es aprendizaje. Aprende de ti y descúbrete a ti mismo. No hay mayor regalo que ese.

Por eso te invito a que corras, saltes, explores, descubras, inventes, emprendas…

No hay ninguna puerta que te detenga.

No hay ningún límite que te frene. Sólo estás tú y tus pensamientos.

Este es el reto, también la oportunidad.

Imagina por un instante que eres un árbol. Llega el otoño y comienzan a caerse todas las hojas que están secas, que no necesitas. Sopla el viento y se caen más hojas. Da un poco de miedo quedarse desnudo, pero sabes que es lo mejor, que al haberse caído esas hojas, en unos meses crecerán otras más verdes y fuertes.

Ahora, vuelve a tu vida real. ¿De qué necesitas desprenderte? ¿Qué es eso que si consiguieras quitarte de encima te daría la sensación de pesar 100 kilos menos? ¿Cómo cambiaría tu vida si lo hicieras? ¿Qué te impide hacerlo?

La respuesta a la última pregunta suele ser: EL MIEDO. Y si has respondido “es que aún no lo tengo claro”, “no sé muy bien qué hacer”, “no es el momento”, y otras frases similares… insisto en que tu respuesta es: EL MIEDO.

Este otoño hazte un favor: escucha esa vocecilla de “Pepito Grillo” que tienes dentro, la que es muy sabia, y que desde hace mucho tiempo te está pidiendo a gritos que hagas eso que aún no te atreves.

Si te da miedo, ¡hazlo con miedo! Pero no te quedes parado. Tus sueños son tuyos y se merecen que los respetes y que hagas lo posible por cumplirlos. Los sueños siempre están al otro lado del miedo porque están fuera de la zona de confort e implican siempre un crecimiento.

¿Sabías que el tamaño de algunos peces sólo aumenta si es más grande el lugar donde viven? Si están en una pecera pequeña, serán pequeños. Si pasan a un acuario, crecerán un poquito más y, si son soltados a un lago, se convierten en todo el potencial de carpa, por ejemplo, que pueden ser.

Ha llegado el momento. Crece todo lo que has venido a crecer. Sal de la pecera y nada el lago. Despliega las alas, levanta la mirada, echa los hombros hacia detrás y pon sonrisa en la cara. No pasa nada. Respira profundo y di de una vez por todas: “sí, me lo merezco”. Y comienza a caminar, sin pensar, rápido, un pie detrás del otro, no gires la cabeza. Cuando menos cuenta te des, estarás en tu meta. Seguramente, llegarás sudado, puede que tengas hasta alguna que otra rozadura en los pies, pero no tengo duda de que alucinarás al comprobar que lo has logrado, que tal vez ha sido más fácil de lo que parecía, que te sentirás fuerte, poderoso, que sentirás que el mundo está hecho para ti y, sobre todo, serás consciente de que todo habrá valido la pena.

El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.” Aldous Huxley.

Tu Programación Mental 

Estás programado.Todos estamos programados.

Tus opiniones, tus dudas, tus gustos, tus inseguridades, tus pensamientos, todo ello viene derivado de tu programación mental. Tu programación está compuesta de una serie de «certezas» que has grabado en lo más profundo de tu mente y que operan de forma totalmente automática y también de forma totalmente inconsciente.

Esto es un claro obstáculo para tu bienestar y tu propia evolución, ya que cuando te dices a ti mismo:   – Mejor no hacer esto porque cuando alguien lo hace le pasan cosas malas, te tomas ese pensamiento como una «certeza», como una verdad absoluta, y actúas en consecuencia sin utilizar previamente tu capacidad de razonamiento más elevado, más coherente con la realidad y con tus verdaderas capacidades.

Esto me lleva al siguiente apartado.

Tu Inconsciencia

Quizás esta afirmación te resulte extraña: ¿inconsciente yo? ¿de dónde sacas eso?

Esto es porque probablemente no eres consciente de tu inconsciencia. Para ayudarte a comprender lo que quiero decir te planteo lo siguiente:

– ¿sabes por qué eres como eres? ¿sabes por qué actúas como actúas? ¿sabes por qué piensas como piensas y no de otra manera?

Seguramente creas que eres tú quién toma las decisiones libremente, pero lo que no sabes es que el 97% del tiempo esas decisiones las toma tu inconsciente. Y ¿sabes en base a qué las toma?

El 97% del tiempo derivan de los datos que has almacenado de tu pasado, de tu Ego y de tu programación mental inconsciente ….

¡¡¡TACHÁAAAAAAAN!!!!

Este es el verdadero problema al que nos enfrentamos la mayoría de personas que queremos tomar las riendas de nuestras vidas

y actuar coherentemente con quiénes somos en realidad.

Vivir sin miedo

Esta increíble utopía es posible, pero desde mi punto de vista es una afirmación que hay que matizar. Es importante entender en profundidad la lógica que tiene detrás.

Vivir sin miedo no significa vivir sin «sentir» miedo. Vivir sin miedo significa actuar y evolucionar a pesar del miedo, ¿cómo? Aprendiendo a gestionarlo, sabiendo de dónde proviene, comprendiendo cuál es su función y asumiendo que es una herramienta más que hay que saber utilizar en tu propio provecho (y no en contra).

Desde mi punto de vista, el primer paso es hacerte consciente de que tu miedo proviene de un pensamiento, de una programación mental que se «adueña» de ti cuando permaneces en la inconsciencia. Así que la clave que puede ayudarte de raíz a gestionar tu miedo, es comprender que sólo es un resultado, es el final de un proceso que se inició en tu mente, y que no tiene nada que ver con lo que te está pasando ahora mismo o con el problema que tengas.

EL TIEMPO QUE SE DISFRUTA ES EL VERDADERO TIEMPO VIVIDO.” JORGE BUCAY

¿Disfrutas cuando estás sumido en una rutina agobiante y estresante? Probablemente no. Tal como nos señala el gran Jorge Bucay, el verdadero tiempo vivido es aquel en que hemos decidido disfrutar, haciendo lo que nos gusta y rodeados de un entorno físico y humano que nos estimula positivamente. Una frase para celebrar la vida, totalmente inolvidable.

Practica el desapego en todas sus formas: todo es temporal, momentáneo. No puedes controlar la desaparición, muerte o extinción de personas u objetos. Aceptar este hecho te quita un gran peso de encima .

Viaja liviano de equipaje: no te impongas mochilas en la espalda, ni cargues con demasiados lastres. Sólo acepta llevar lo indispensable en este viaje que se llama vida.

Otorga el Perdón a todos: No te envenenes el corazón con odios ni rencores. Aprende a domar tus dragones! El que se daña eres siempre tú mismo, y mientras tanto, el mundo sigue girando y tú te enfermas .

Enamórate de la Vida: Ama todo lo que el Universo contiene, desde una pequeña oruga hasta un imponente árbol. Se un apasionado de tu hoy, de tus mañanas, de tus tardes, de tus noches. Ama la Vida!

Toma consciencia de tus actos. Cada paso que des, a cada momento, hazlo desde el corazón, desde la conciencia, no desde el pensamiento que siempre está condicionado por el ego .

Vuélvete ” Presencia ” Permanece en el Aquí y el Ahora. Enfoca tu vida en el momento presente
RECUERDA:que siempre es ahora.

Acepta no saber que pasará mañana: Vuélvete una nueva persona cada día, renuévate como la vida misma. Quítale el polvo a tus pensamientos viejos y recíclalos. Invéntate de nuevo en cada amanecer. ¿Quién dijo que eres el mismo?

Que el Amor sea tu lema, tu estandarte y tu guía: Que sea el punto de partida y el de llegada. Pero que sea sobre todo, el camino. Vuélvete Amor, renunciando a las mentiras del ego, y abrazando tu alma.

Nadie es responsable de tu estado tan solamente eres tu con tus proyecciones.

Amígate con tu historia: Es la única forma de curar tus traumas. Es lo que ES. No seas terco tratando de modificar algo que ya ES como es.

No pienses: Detén esa mente que escudriña, analiza, revisa, y juzga todo. Esos constantes y repetitivos pensamientos, son más de lo mismo ¿ Acaso no lo ves ? Desde allí, desde esa lucha interior de tu mente, nada cambiará. Tus pensamientos sólo te hacen ruido y entretienen, pero no resolverán ni crearán nada. Usa tu cerebro para cosas puntuales como tu trabajo y aquellas actividades que requieran pensar …. El resto del tiempo solo “SIENTE LA VIDA ” .

Que tu vida sea un testimonio: Un milagro, un canto de esperanza, un granito de arena, una voz de Amor.

Vive, fluye, siente

Muchas veces tenemos miedo a subirnos a la montaña rusa de nuestras propias emociones. Tememos que, al subir demasiado, alguno de los vagones descarrile y la caída sea alta y dolorosa. ¿Qué más dará? Es cierto que, cuánto más alto sube la montaña rusa, más impresionante será la caída pero, por ello, no significa que una vez abajo lo vayamos a pasar mal. Al contrario, quizás queríamos subir de inmediato de nuevo a la montaña rusa para continuar disfrutando al máximo.

No tenemos que temer a vivir, a fluir, y muchísimo menos a sentir. Sentir es algo bello, algo precioso que nos lleva a estados absolutamente increíbles. Por supuesto, debemos ser cautos con nuestros sentimientos pero, podemos ser cautos, fluir y sentir a la vez.

¡Hazlo! No pienses y tan sólo hazlo.

He conocida a tanta gente que vive vidas mediocres sólo porque piensan que su situación es “segura”. Sin embargo eso es una ilusión. Cualquiera puede perder un trabajo en cualquier momento, y limitar tu experiencia sólo para evitar esto no tiene ningún sentido. Confía en tus propias habilidades para resolver problemas, en vez de permitir que el miedo te detenga de tomar riesgos.

Cuando hagas algo diferente es muy probable que te critiquen. Pero entiende que las palabras de otras personas tienen la importancia que tú les das. Cuando alguien critica o enjuicia tus decisiones, sólo están mostrando su propia incomprensión. Seguramente no tiene tanto que ver contigo como tiene que ver con sus propias inseguridades.

¿Cómo quiero que sea mi vida?

Y a preguntas incómodas nada como echar balones fuera del tipo «al final vives la vida que te toca vivir», «es que lo que me gustaría no es posible», «tendría que arriesgar mucho», «es que no sé lo que quiero» y qué sé yo cuántas excusas más, que te llevan a vivir tu vida como pollo sin cabeza, permitiendo que los bandazos y las circunstancias del día a día te dominen en vez de aprovecharlos para impulsarte en la dirección que quieres.

Sí, vivir la vida que quieres va de sortear las olas con todo lo que tengas a tu alcance y con tus propias fuerzas porque tienes un rumbo claro y el rumbo lo marca tu sueño, lo que deseas. Ese es el verdadero objetivo. Alcanzar tus metas va de conseguir aquello que te hace feliz. Empecemos por lo tanto la casa por los cimientos para definir ese rumbo. Sigue estos pasosexcusas

Cree en ti y busca apoyos

Cree en ti y no dejes que nadie decida por ti el camino que quieres tomar. Rodéate de aquellas personas que suman en tu vida, que te son afines, a las que amas y te aman. En lo profesional aprende y déjate guiar por aquellos que van por delante de ti y en quienes confías, fórmate continuamente, invierte tu tiempo y tu dinero en ti para crecer y tener mucho más que ofrecer a los demás. El camino de la felicidad se recorre en buena compañía.

Vive tu vida, no la de otros

Eres libre para elegir cómo actuar. Eres tu propio juez. No hagas algo por satisfacer al resto, hazlo porque realmente quieres hacerlo y sigue tus propios principios.

Si quieres trabajar desde Tailandia con tu ordenador ve a por ello. Si quieres hacer planes y salir de fiesta cada fin de semana júntate con gente activa y no te quejes de que tus grupo de amigos son unos aburridos.

No culpes a nadie, tú decides que hacer. Y si decides quedarte con lo que no te gusta, la culpa será tuya y de nadie más.

Decide que es lo que te hace feliz y vive tu vida, no la de otros. El mayor miedo de muchas personas es que sus acciones sean juzgadas negativamente por otras personas. Ten tu propia opinión, es imposible gustarle a todos!

Cada persona percibe la realidad de una manera diferente. Nadie  ha experimentado lo mismo que tú y, por tanto, no lo podrán interpretar de la misma manera. ¿Qué es lo correcto y qué lo incorrecto? Eso depende de tu realidad y tus principios.

¿Crees que es correcto dejar propina en el restaurante a pesar de haber sido mal atendido? ¿Crees que deberías cambiarte de carrera a pesar de que tu familia puso mucho esfuerzo en que te dedicases a la arquitectura? Decide tu mismo, pero actúa libremente y no pensando en hacerlo por temor a lo que dirán otros. Vive como quieres, no como deberías.

Os dejo esta canción que me encanta: COLOR ESPERANZA, buscadla si os apetece, es genial!!!

Sé que hay en tus ojos con solo mirar
Que estas cansado de andar y de andar
Y caminar girando siempre en un lugar Sé que las ventanas se pueden abrir
Cambiar el aire depende de ti
Te ayudara vale la pena una vez más Saber que se puede querer que se pueda
Quitarse los miedos sacarlos afuera
Pintarse la cara color esperanza
Tentar al futuro con el corazón Es mejor perderse que nunca embarcar
Mejor tentarse a dejar de intentar
Aunque ya ves que no es tan fácil empezar Sé que lo imposible se puede lograr
Que la tristeza algún día se irá
Y así­ será la vida cambia y cambiará Sentirás que el alma vuela
Por cantar una vez más Saber que se puede querer que se pueda
Quitarse los miedos sacarlos afuera
Pintarse la cara color esperanza
Tentar al futuro con el corazón Saber que se puede querer que se pueda
Quitarse los miedos sacarlos afuera
Pintarse la cara color esperanza
Tentar al futuro con el corazónVale más poder brillar
Que solo buscar ver el solPintarse la cara color esperanza
Tentar al futuro con el corazón Saber que se puede querer que se pueda
Pintarse la cara color esperanza
Tentar al futuro con el corazón.

Hasta aquí el post de hoy, un abrazo desde donde me leáis! 💝