¿ Estás viviendo la vida que quieres?

¿Tienes claro cuál es tu destino?. ¿Qué es lo que deseas?.

Lo primero que necesitas es situar tu destino en tu mapa. Si te pregunto, ¿cuál es tu vida ideal?. ¿Tienes una respuesta clara?. ¿Sabes qué es lo que quieres?. ¿Qué es lo que te gustaría conseguir y realizar en tu vida?. Pues bien, de la respuesta a estas cuestiones empezarás a imaginar cuál es tu destino. En muchas ocasiones, cuando haces un ejercicio así, no defines tus metas en función de tus verdaderos deseos, sino en función de lo que crees que podrías acabar consiguiendo.

¿Sabes de dónde procede la palabra deseo?. Procede de «de sidere», que significa «desde las estrellas». Pues bien, ahora, no te plantees si lo que imaginas, si lo que te gustaría conseguir es alcanzable o no. Sincérate y escribe lo que verdaderamente te apasiona, creas o no que es alcanzable. Ten en cuenta que lo que vayas a escribir es algo tuyo que no vas a compartir con nadie. Por lo tanto, no debes tener miedo a juicios de terceras partes de si consigues o no lo que te propones.

Es muy posible que empiecen a surgirte dudas. Es absolutamente normal, e incluso recomendable que sea así. Será la mejor evidencia de que has abandonado tu área de comodidad, y que empiezas a soñar cosas y situaciones que verdaderamente te apasionan.

No debes preocuparte si te surgen dudas. Estas preguntas no tienen siempre una respuesta única, ni fácil. Por contra, es muy probable que no te hayas parado a pensar concienzudamente en ello hasta ahora. Por ello, es importante que inviertas todo el tiempo que necesites para definir tu destino. Escríbelo. Modifícalo cuantas veces necesites, pero asegúrate que cuando hayas concluido, tu destino esté muy bien definido, y que es lo que verdaderamente deseas.

Esperas el momento perfecto

El momento perfecto no existe, ¡debes crearlo! Quizá seas de las personas que ‘espera’ a que todo vaya mejor para actuar, pero cuando esperas la vida pasa… No hay un momento perfecto para alcanzar tus metas. Es un autoengaño que te mantiene en espera permanente.. Si quieres aumentar de ingresos sin hacer nada diferente, no lo conseguirás.

Debes usar las oportunidad y moverte en dirección de tus sueños. Debes estar más agradecido por lo que tienes y así tendrás la oportunidad de ver nuevas perspectivas en tu vida.

Viviendo la vida que quieres

Vivir la vida que deseas no es difícil o imposible, solo tienes que entender las verdaderas razones que te están impidiendo vivir esta vida y enfrentarlas con valentía sin renunciar o formar falsas creencias.

Aprovecha cada momento nuevo que te regala la vida

Sé consciente de los pequeños y grandes momentos que estás viviendo, aprovéchalos a tope, disfrútalos sin pensar en el mañana. ¿Estás rodeado de tu gente disfrutando en una cafetería entre risas? Sé consciente y disfrútalo. ¿Hoy has recibido una bonita carta? Aprovecha los buenos momentos, los malos vienen solos.

Dime la verdad….

  • ¿Cuándo fue la última vez que decidiste observar lo que estabas pensando?
  • ¿Cuándo fue la última vez que te paraste a analizar por qué sientes lo que sientes?
  • ¿Cuándo fue la última vez que escuchaste cuales eran tus deseos más profundos?

Sé que para muchos puede sonar muy alejado de la realidad, pero precisamente es porque no damos importancia a detalles como los que estoy mencionando.

Tenemos una habilidad tremenda para pasar por alto este tipo de cosas que parecen menos tangibles y que no dan un resultado inmediato. Por lo contrario, lo que hacemos es poner este tipo de preguntas en un cajón y seguimos como si nada pasase.

Lo curioso es que el cajón acaba reventando de la misma manera que lo haría cualquier otra cosa a la que no se atiende sus necesidades.

Vive en el ahora

Olvídate del pasado. No pienses en el futuro. Lo único que realmente importa es el ahora. Si miras atrás hay frustración por no poder cambiar los acontecimientos pasados o por nostalgia de los momentos felices que ya no volverán. Si miras al futuro hay preocupación por la incertidumbre. En definitiva, vivir en el pasado o  en el futuro sólo produce sufrimiento. ¿Cómo vivir en el presente? Algunos consejos: Intenta acallar tu mente. Práctica unos minutos al día el silencio mental absoluto; interactúa con el mundo que te rodea y siéntelo; identifica cuando tu mente empieza a viajar al pasado o al futuro y tráela de vuelta al presente; medita; haz yoga; etc.

Sal de excursión a la naturaleza

Una vez a la semana o cada dos, habría que salir de excursión, solo o acompañado, a algún sitio en el que se esté en contacto directo con la naturaleza. Ya sean a la montaña o a la playa las excursiones nos ayudan a desconectar del ajetreo diario. Respiras aire puro, alegras la vista y tonificas los músculos. ¿Qué más se puede pedir? Algunos de los recuerdos más bonitos de mi vida tuvieron lugar en una de esas excursiones. El ser humano vivió durante milenios en contacto con la naturaleza, es nuestro hábitat natural, y así lo tenemos escrito en nuestros genes.  Cada vez que estoy en contacto con la naturaleza percibo una conexión especial con lo más profundo de mí. Los sonidos de las gaviotas, el aroma de mar, el tacto de la arena entre mis dedos, etc. ¿A que son imágenes que despiertan tus sentidos? Pues imagínate el bien que hace estar allí cada cierto tiempo.

Afronta tus miedos

Nuestros miedos nos reprimen de hacer lo que queremos, nos impiden alcanzar lo mejor de nosotros mismos y, con ello, nos cierran la puerta al verdadero camino de la felicidad. El éxito es para los valientes. La mejor manera de ahuyentar nuestros miedos es mirándolos directamente a “los ojos” (imagínate que es un lobo) y correr hacia ellos con determinación. Créeme, se irá corriendo como alma que lleva el diablo.  Sólo libre de miedos (o manteniéndolos a raya) podrás dar el 100% de tus capacidades.

Crea tu propia suerte. A menudo, las oportunidades llaman a nuestra puerta en forma de coincidencia o encuentros fortuitos. Puedes elegir entre dejar pasar las oportunidades o crear tu propia suerte. Presta atención a lo que el psicólogo Carl Jung denominó sincronicidad. Las personas afortunadas son las que aprecian sus encuentros con la suerte y los aprovechan. Por otra parte, estas personas suelen ser optimistas, así que transforma los hechos negativos del pasado en lecciones positivas para el futuro, cambia tu rutina y comienza a hacer las cosas de forma diferente.Puedes evitar los desafíos o comprometerte a superar las dificultades. Tu vida es un viaje, así que, ante los baches que encuentres, puedes elegir el camino más fácil, dar media vuelta y evitar la dificultad o bien comprometerte a buscar la forma de superar la barrera. No percibas las dificultades como amenazas, sino como retos o desafíos estimulantes, incluso como privilegios, ya que esta actitud puede influir radicalmente en la experiencia que tengas de esa situación.

Menos es más. Muchos creen que el secreto de la felicidad es tener la casa más grande, el coche más rápido o el último dispositivo electrónico. Pero eso no nos hace más felices; solo produce una euforia momentánea. La felicidad duradera no es el resultado de poseer más, sino de perseguir experiencias positivas. Una investigación del profesor Leonardo Nicolao y sus colegas demuestra que, una vez cubiertas las necesidades básicas, a la larga las experiencias proporcionan más felicidad. Toma tus decisiones diarias teniendo en cuenta la ventaja de las experiencias sobre los bienes.

Asimismo, no percibas las dificultades como algo permanente, sino temporal. Si percibimos las experiencias dolorosas por lo que son, algo temporal y pasajero, dejamos que sigan su curso natural, y al final desaparecerán de forma igualmente natural. Cuando te sientas infeliz, repítete: “esto también pasará”.No vayas por la vida con el piloto automático, ábrete a disfrutar de experiencias mucho más enriquecedoras. Elige actuar conscientemente para crear mejores experiencias para ti y para los que te rodean aprovechando el momento. Elige recargar las pilas escuchando tu canción favorita a pesar de que tengas el buzón de entrada de tu correo electrónico a rebosar, pasa una hora con tu mejor amigo o vete al cine cuando todo parece estar a punto de venirse abajo.

Energía positiva. Transmite energía positiva introduciendo emociones positivas en las situaciones diarias y habituales. Aunque tengo derecho a experimentar situaciones dolorosas de vez en cuando, en ciertas circunstancias puede ser mejor “disimular hasta que lo supere” y zambullirte a ti mismo y a los demás de energía positiva.En vez de ser pesimista, ten esperanza en el optimismo bien fundado mejora la calidad de las relaciones, propicia el éxito laboral, ayuda a superar las adversidades y proporciona una base sólida para que los sueños se hagan realidad, unos sueños que deben estar vinculados a tus propios valores, a lo que hace que la vida valga la pena. No pierdas de vista lo que realmente importa.Los hábitos del pensamiento pueden cambiar, y eso significa que puedes elegir entre tener pensamientos negativos y obsesionarte con las debilidades y deficiencias, o no perder de vista tu verdadero yo y concentrarte en tus fortalezas y habilidades. En vez de dejar que los mensajes negativos se reproduzcan constantemente en tu mente, da un paso adelante y alza tu voz racional para responder a ellos uno por uno. Recupera el control de los mensajes que escuches y que guían tu vida.

Por otra parte, puedes elegir entre impresionar y ocultar, o expresar y exteriorizar. Si decido expresarme me arriesgo a ser rechazado y herido por los demás, pero si opto por crear una fachada, acabaré sin gustarme a mí mismo, abriré una brecha entre mí y los demás y mi autoestima se resentirá. Cuando elijo lo real en vez de lo irreal, lo auténtico en vez de lo falso, no tengo que disculparme por cómo soy y dejo que brille mi luz interior. Ser vulnerable y mostrarse abierto y sincero tiene un precio, pero es insignificante comparado con el que pagas cuando recurres al cinismo y suprimes parte de tu humanidad.

Puedes elegir entre anclarte en el pasado o construir tu futuro. Los obstáculos del pasado son las puertas que llevan hacia nuevos comienzos. Aunque no podamos cambiar la historia, sí podemos construir el futuro. El impacto del pasado es probabilista, no determinista. Por otra parte, aprender de lo que ha salido bien es tan importante como hacerlo de lo que ha ido mal. Cuando recordamos nuestros éxitos, nos sentimos inspirados y animados, y por lo tanto emocionalmente más preparados para encarar nuevos desafíos. Las pruebas de un pasado positivo son el mejor empuje hacia un futuro mejor.También puedes optar entre ser una víctima pasiva o un agente activo. Es fácil buscar excusas incorrectas para no hacer nada y culpar a los demás. El antídoto es la responsabilidad. En lugar de utilizar la energía mental para buscar excusas, dedica tus esfuerzos a aprender del pasado. ¿Hay algo en tu vida de lo que tengas alguna queja y acerca de lo cual te dedicas a buscar culpables esperando que ocurra algo? Deja de esperar, asume la responsabilidad y haz que las cosas pasen.

El ‘síndrome del deber’

Vivir la vida como “se supone” que debemos, y advertir que la persona que más crítica nuestro comportamiento (esa vocecita del “súper yo”) somos nosotras mismas, llevó a Karen See a escribir el libro “The Should Syndrome: Break Free and Start Living the Life You Want” (El Síndrome del Deber: libérate y empieza a vivir la vida que quieres). Según la autora, a lo largo de nuestra evolución hacia la edad adulta, las personas adquirimos ciertos compromisos y deseos ajenos que acabamos aceptando como propios sin darnos cuenta. Deseos que, en nuestro fuero interno no necesariamente compartimos, aunque lo obviemos por completo.

En el mejor de los casos, las personas afectadas por el ‘should syndrome’ o ‘síndrome del deber’ llegan a identificar cuáles son sus verdaderos deseos y sus pasiones, qué les haría realmente felices, qué vida quieren vivir… Pero los cambios implican riesgo y, en ocasiones, el miedo paraliza.

La pregunta que surge es: ¿cuánto tiempo estas dispuestos a vivir sin sentir que lo estas haciendo plenamente? Si bien los expertos aseguran que la felicidad también es sintética y nuestro cerebro tiene la capacidad de “crearla”, no deberíamos basarnos solamente en eso, pues todos los días de nuestra vida, con mayor o menor trascendencia, tomamos decisiones que trazan nuestra línea vital.

Para ejemplificar esto, la profesora de la Universidad de Harvard, Catherine Drew Gilpin Faust, dijo en un discurso: “No aparques a un kilómetro de tu destino sólo porque pienses que no vas a encontrar una plaza libre más cerca. Ve exactamente adonde quieras estar. Si no hay espacio, siempre tendrás la oportunidad de dar media vuelta”. Y así, de este dicho nació la Teoría de la Plaza de Aparcamiento Libre en La Vida, una teoría que nos anima a arriesgar, a apostar por nuestros sueños, a salir de la zona de confort … Porque la vida, como la hemos vivido hasta ahora, ya la conocemos.

Rodéate de gente positiva

A veces podemos creer en nosotros mismos pero las personas que nos rodean no. Elige rodearte solo de gente positiva, de aquellos que de verdad apoyan tus ambiciones, los que creen que puedes hacerlo. No se puede vivir una vida con propósito si tus esfuerzos están siendo constantemente frustrados por pensamientos negativos y por las personas. Pasa tiempo con gente que merezcan tu tiempo.

Sé amable con los demás

Tú puedes hacer que el mundo sea diferente haciendo que la vida de las personas sea diferente. Aprecia y ama a los demás, haz que tus seres queridos sepan cuánto les importas. Al ser un gran apoyo para los demás, te sentirás mucho más feliz en tu interior. Puede que te sorprenderá al efecto que su felicidad tiene sobre ti.

Elige ser feliz

Por encima de todo opta por ser feliz. Todos hemos tenido dolor en nuestras vidas pero es sólo una cuestión de darse cuenta de que esto no define quienes somos. No podemos cambiar lo que nos ha pasado, ni las cosas que la gente ha dicho pero sí podemos cambiar nuestra forma de reaccionar ante ello. Al estar más felices con nosotros mismos, tenemos más probabilidades de vivir una vida con significado.

No importa lo que decidas hacer con tu vida, tú puedes traer propósito a ti mismo y al mundo. La vida de cada persona tiene valor, es sólo una cuestión de darse cuenta de cómo podemos utilizar ese valor para hacer la diferencia.

Así que comienza a vivir una vida con propósito hoy mismo.

QUÍTATE TU ARMADURA INVISIBLE

Tener la necesidad de controlar cada movimiento propio y ajeno no es fácil de gestionar, por lo que esta sobreprotección hacia uno mismo acaba desembocando en estrésrepresión y baja autoestima, por no hablar de la maravillosa experiencia perdida, puesto que, desde mi punto de vista, conocer a alguien nuevo es excitante y divertido.

¿Qué se puede hacer con esta armadura invisible? Desprenderse de ella. La situación relatada anteriormente es un ejemplo típico de coraza, todos solemos tener alguna. El primer paso es detectarla, saber dónde está y cómo actúa. ¿Nos impulsa a evitar situaciones concretas? ¿Se expresa en forma de alarma roja que resuena en nuestra cabeza en ciertos momentos? Después, debemos preguntarnos si esa coraza resulta útil o más bien dificulta las cosas. Si nos decantamos por la segunda opción, sólo queda deshacernos de ella. Sabiendo cómo actúa, encontraremos la manera de contrarrestarla.

El mundo no se detiene si dejas el trabajo en el que has pasado cinco años de tu vida sintiendo que debes cumplir con tu deber. Siempre existe la forma de cambiar tu ocupación por algo que realmente te guste y que puedes hacer con placer. ¿Cuántas personas realmente pueden decir que trabajan por gusto y no por obligación?

Tampoco pasa nada si empiezas a practicar como adulto la actividad que soñaste durante toda tu vida.El deporte que te hacía tanta ilusión cuando eras pequeño, o iniciar la actividad artística que nunca pudiste realizar porque estaba fuera de tu alcance.

Cuando hagas caso a tu intuición, cuando logres conectarte con tu verdadera esencia, sabrás lo que realmente quieres hacer, y habrás dado el gran paso para disfrutar tu vida como realmente te lo mereces.

¿ SABIAS QUE EL CORAZÓN TIENE UN CEREBRO?

Imma Sanchís en la contra de la Vanguardia, entrevista a Annie Marquier: matemática e investigadora de la conciencia. Creadora de la comunidad de Auroville con Sri Aurobindo y Krishnamurti. Fundadora en Quebec del Instituto para el Desarrollo de la Persona. Autora de El poder de elegir , La libertad de ser y El maestro del corazón (Luciérnaga). Lleva muchos años investigando la intersección entre la ciencia y la conciencia y sus planteamientos son siempre rigurosos y están muy bien documentados.
Que el corazón tiene cerebro es una metáfora, ¿no?
No. Se ha descubierto que el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y  tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo. 
¿Es inteligente? 
Gracias a esos circuitos tan elaborados, parece que el corazón puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro; y que puede aprender, recordar e incluso percibir. Existen cuatro tipos de conexiones que parten del corazón y van hacia el cerebro de la cabeza. Primera… La comunicación neurológica mediante la transmisión de impulsos nerviosos. El corazón envía más información al cerebro de la que recibe, es el único órgano del cuerpo con esa propiedad, y puede inhibir o activar determinadas partes del cerebro según las circunstancias.
¿Significa eso que el corazón puede influir en nuestra manera de pensar?
Puede influir en nuestra percepción de la realidad y por tanto en nuestras reacciones. Segunda conexión… La información bioquímica mediante hormonas y neurotransmisores. Es el corazón el que produce la hormona ANF, la que asegura el equilibrio general del cuerpo: la homeostasis. Uno de sus efectos es inhibir la producción de la hormona del estrés y producir y liberar oxitocina, la que se conoce como hormona del amor. Tercera… La comunicación biofísica mediante ondas de presión. Parece ser que a través del ritmo cardiaco y sus variaciones el corazón envía mensajes al cerebro y al resto del cuerpo. Cuarta … La comunicación energética: el campo electromagnético del corazón es el más potente de todos los órganos del cuerpo, 5.000 veces más intenso que el del cerebro. Y se ha observado que cambia en función del estado emocional. Cuando tenemos miedo, frustración o estrés se vuelve caótico. 
¿Y se ordena con las emociones positivas?
Sí. Y sabemos que el campo magnético del corazón se extiende alrededor del cuerpo entre dos y cuatro metros, es decir, que todos los que nos rodean reciben la información energética contenida en nuestro corazón.
 ¿A qué conclusiones nos lleva esto?
El circuito del cerebro del corazón es el primero en tratar la información que después pasa por el cerebro de la cabeza. 

Así que ahora que sabes esto del corazón quizás quieras empezar también a hacerle caso cuando te dicte lo que quiere hacer en tu camino por la vida…..

Espero te guste esta nueva entrada, un abrazo 🌹

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