Como es convivir con un perverso narcisista, parte 2

En este nuevo post voy a seguir con la segunda parte de como es convivir con un perverso narcisista.

  • Los narcisistas mienten, amenazan, coaccionan, culpabilizan, aíslan, manipulan, humillan (directa o indirectamente…) todo queda hecho bajo una aparente normalidad social que hace muy difícil de detectar estas actividades, ya que además se ponen falsos disfraces y máscaras de cara al exterior (dan mucha importancia a su imagen pública) a menudo con la falsa máscara de ser una persona que supuestamente te quiere y que busca tu bien tras todo lo que hace.
  • De una manera u otra tratan de lograr la dependencia financiera y emocional de la víctima, aprovechándose de circunstancias propicias y situaciones concretas.
  • Utilizan las tretas más inmaduras y absurdas, pero calculadas y pérfidas para hundir a los demás y crear conflicto alrededor suyo, ya que se crecen en la discordia.
  • Ponen a terceros en contra de su víctima hasta que no le quede nadie a quien acudir. Por otro lado, el o la Narcisista se hará la víctima de cara al exterior siendo en realidad el auténtico maltratador.
  • Deforman la realidad de forma sumamente retorcida para volver loca a su víctima, introducirlas en un estado de ansiedad constante y para así erosionar su salud mental
  • Crean drama, conflicto y problemas en cualquier entorno en el que estén y entre terceros, son personas muy negativas que siempre están en el centro de todo; pero de forma secundaria. Les gusta destruir relaciones ajenas e infectar a otras personas con su toxicidad.
  • Son personas que no tienen ningún límite a la hora de tratar con la gente, son sumamente invasivas e irrespetuosas a todos los niveles sin aceptar ninguna norma de respeto y solo queda una sensación de repulsión tras descubrir la clase de persona con la que se ha estado tratando.

Los efectos pueden ser bastante nefastos, ya que pretenden llevar a cabo la destrucción total de la otra persona hasta que solo se quede en una cáscara vacía y estéril; con la independencia, la individualidad y la creatividad, e incluso la alegría de vivir, totalmente anuladas, esterilizadas y estancadas. A veces hasta pueden transformar a otras personas con las que se relacionan en los monstruos débiles y hundidos que son ellos.

La erosión de la salud mental de sus víctimas es lo que persiguen, llevar a la locura a las personas es su macabra diversión y conducir al suicidio a terceros es la culminación del triunfo de su ego, ya que es la manera en la que estas personas se sienten poderosas.

Como ya comenté en el post anterior este trastorno es más peligroso de lo que parece en un principio puesto que hay muchas víctimas que ha llegado a suicidarse.

La violencia del perverso es indirecta, no deja marcas físicas ni heridas pero si daños psicológicos que pueden ser de por vida. Se apropia mentalmente de la otra persona hasta anularla por completo, a la vez, depende de ella, se alimenta de su energía y vitalidad, usa su creatividad y su identidad, se nutre del Yo que esa persona desvalorizada no puede ver en sí misma.

Su mayor recurso son los pilares sobre los que está construida nuestra sociedad: las falsas apariencias. Construimos relaciones superficiales, por lo que estas personas se esfuerzan por sobresalir por encima de las demás por su encanto o por alguna de sus cualidades personales o profesionales.

Cuando la víctima se da cuenta de que está sometida a los antojos del narcisista y empieza a rebelarse, éste se esfuerza por dar un vuelco a la situación, haciendo parecer a la víctima como el agresor. El perverso intenta que su víctima actúe contra él para poder acusarla de malvada. Lo importante para él es que la víctima parezca responsable de lo que le ocurre. El agresor intenta utilizar una debilidad de su víctima para que ella misma se desacredite. Aquí es interesante nombrar el concepto de Luz de gas, muy en auge últimamente.

Luz de Gas

Hacer “luz de gas” consiste en conseguir que alguien dude de sus sentidos, de su razón y hasta de los hechos que presencia. Se trata de un eficacísimo método de acoso basado en la manipulación de la situación a fin de anular la voluntad de la víctima.

Si te sientes muy mal en una relación de pareja y no sabes que pasa, pero sabes que algo va realmente mal aunque no sabes que es exactamente investiga sino estas siendo manipulada/o por un perverso narcisista.

El acoso psicológico o acoso moral es, según el Diccionario de la lengua española, el «trato vejatorio y descalificador hacia una persona, con el fin de desestabilizarla psíquicamente».​ El acoso psicológico atenta contra la dignidad e integridad moral de la persona.

Uno de sus objetivos es desestabilizar a sus víctimas a través de la comunicación. En primer lugar se hace de falsas verdades. El mensaje de un perverso es voluntariamente vago e impreciso y genera confusión. Como sus declaraciones no responden a una relación lógica, puede sostener a la vez varios discursos contradictorios. También se abstiene de terminar sus frases.

Los puntos suspensivos son una puerta abierta a todas las interpretaciones y a todo tipo de malentendidos.

En lugar de mentir directamente, el perverso prefiere utilizar un conjunto de insinuaciones y de silencios a fin de crear un malentendido que luego podrá explotar en beneficio propio. Los mensajes incompletos o paradójicos son una prueba del miedo a la reacción del otro.

Las cosas se dicen sin decirlas, esperando que el otro comprenda el mensaje sin tener que nombrarlo.

El discurso del perverso es un discurso totalizador que enuncia proposiciones que parecen universalmente verdaderas. El perverso «sabe», tiene razón, e intenta que el otro acepte su discurso con el objetivo de arrastrarlo a su terreno.

Los mensajes paradójicos no son fáciles de identificar. Su objetivo consiste en sumir al otro en la confusión para desestabilizarlo. De este modo, el agresor mantiene el control de la situación y enreda a su víctima con sentimientos contradictorios. La mantiene en falso y se asegura la posibilidad de hacerla caer en un error.






Cuál es el proceder de un perverso?
Destrucción sistemática de otra persona durante un largo periodo mediante sobreentendidos, alusiones, descalificación, desprecio, vacío. Una sutil estrategia para confundir al otro. Y si el otro se queja, el perverso lo acusa de susceptible. Siempre niegan el conflicto.
El placer del perverso es doble: primero, cuando engaña o humilla a su víctima; y luego, cuando evoca delante de ella la humillación. La víctima, entonces, vuelve a caer en la trampa, mientras que el perverso aprovecha de nuevo la situación, preocupándose, sin confesarlo, de presentarse otra vez como víctima.

Cuando has vivido un maltrato de estás características es muy fácil que cuando te das cuenta de lo que has vivido entre en ansiedad con ataques de pánico o depresión porque no te puedes explicar a ti misma como no te has podido dar cuenta antes de todo lo que estaba pasando, pero reitero lo que ya dije en el otro post estas personas con este transtorno son muy astutas y saben muy bien como jugar sus juegos maquiavélico de destrucción mental hacia sus víctimas.

Si el narcisista siente que está siendo descubierto, rápidamente tomará un papel de víctima. Con gran habilidad conseguirá que la otra persona acabe pensando que realmente ha sido demasiado dura o injusta con él o ella.

  • “El perverso narcisista, generalmente hábil con las palabras, utiliza el doble sentido para manipular y posicionarse como víctima para que le compadezcan o incomodar al otro deliberadamente”.

Esta afirmación enlaza directamente con el punto anterior. La persona narcisista se sirve de su dominio del lenguaje para esgrimir argumentos a veces imposibles que harán dudar continuamente a su oponente incluso de sus propias acciones. Por tanto, ante hechos que hablan por sí mismos, ellos son capaces de transformar su significado a través de ese uso perverso del lenguaje.

  • “Los valores, sentimientos y el comportamiento del perverso narcisista cambian en función de las personas y del contexto que le rodea. Externamente es amable, y puede fingir compasión y simpatía. Es seductor y, si es necesario, puede ser puntualmente muy servicial, sobre todo si esto le permite alcanzar sus objetivos, a menudo, a costa de los demás”.

Las personas narcisistas son bastante camaleónicas, precisamente porque no tienen una personalidad bien constituida. Para ellas es muy fácil absorber, imitar y fingir ser quienes no son realmente. Construyen la personalidad y la imagen que el otro quiere ver y, en un principio, se ofrecen con generosidad.

¿Cómo usan las redes sociales los narcisistas?

Tras ver todas este despliegue manipulativo de estos sujetos, solo tienes que imaginar qué es lo que pueden hacer en las redes sociales. De entrada sobra decir que este es un territorio perfecto para ellos, un hábitat que dominan.

En las redes sociales los narcisistas encuentran vía libre para proyectar todo lo que desearían ser y no son. Por supuesto, a través de la comunicación que hacen con los otros en las redes sociales manipulan constantemente las emociones ajenas. Algunas de sus conductas en este terreno pueden ser muy ilustrativas:

  • De entrada, para los narcisistas las redes sociales constituyen una parte importante de su existencia. Dedican mucho tiempo a  pensar y decidir lo que suben, escoger fotos, citas o mensajes, si aceptan a alguien como contacto o no, etc. Se lo toman muy en serio, porque para ellos la proyección de la imagen es su manera de estar en el mundo. Para ellos las redes sociales significan mucho más que para los demás.
  • Bloquean y desbloquean en las redes a sus contactos con cierta frecuencia, con el único fin de provocar emociones de incertidumbre en los otros. A los narcisistas les aterra ser abandonados, ninguneados, expulsados de la vida de los otros. Por eso mismo, en su lógica egocéntrica, razonan que lo peor que le puede suceder al otro es eso mismo.

En la vida real es muy obvio cuando esto sucede, en Whatsapp, Facebook y demás redes sociales o aplicaciones móviles usan deliberadamente la herramienta de “bloquear a” para hacer sentir a la otra persona un nivel de angustia importante y así manipularla después. Pero no lo usan de un modo muy impulsivo, sino más bien deliberado. Es algo que les hace sentir cierto poder sobre el otro.

  • De la misma manera, usarán el refuerzo positivo, traducido en las redes sociales por un “me gusta”. Usan las redes con mucha frecuencia como medio de comunicación habitual.

Los perversos narcisistas (son depredadores que constantemente necesitan una presa para evacuar sus frustraciones, ejercer su malevolencia, su omnipotencia, y deleitarse sufrimientos que le hacen aguantar.

Hay que saber que el impacto del acoso moral es lejos de ser desprovista de consecuencias porque provoca somatizaciones físicas y mentales cuya gravedad es proporcional a la duración y a la intensidad del acoso. Al principio, mientras la persona no es consciente que sufre del acoso, somatiza sobre todo físicamente  a la vez sintiendo del malestar, de la falta de bienestar, y de la opresión. Este fase es cercano del estrés ordinario.

 

Luego los síntomas del estrés ordinario aparecen : cansancio, nerviosismo, disturbios de sueño y de la concentración, migrañas, disturbios digestivos, lumbalgias… acompañados de sentimientos de impotencia, de humillación, de anormalidad. A este nivel los síntomas son todavía reversibles si el acoso cesa.

En cambio, si el acoso continúa, la somatización va a intensificarse con nuevos síntomas más alarmantes. Cuando el estrés aumenta, los medios de reflexión disminuyen. Es por eso que la víctima reacciona a menudo de manera inconsciente. Puede fácilmente zozobrar en la depresión, desvalorizarse, sentir una culpabilidad excesiva e injustificada, desinteresarse de todo lo que antaño la apasionaba. Disturbios psicosomáticos donde la gravedad puede crecer rápidamente van a aparecer :

– Adelgazamiento o aumento de peso espectaculares

– Disturbios digestivos ;

– Disturbios endocrinos : tiroides, disturbio de la menstruación ;

– Brotes incontrolables de hipertensión, taquicardia ;

– Malestares, vértigos, enfermedades de la piel…

 Si la víctima todavía no se dio cuenta que vive este acoso, el cuerpo, él le comprendió bien y expresa su desamparo !

Por lo tanto, las relaciones con narcisistas siguen un circuito muy definido, y que consiste en un patrón de tres etapas:

1. Sobre-evaluación o Idealización: en esta etapa, el narcisista elige con mucho cuidado a su objetivo. En general, escogen a sus víctimas debido a que tienen algo que les interesa poseer, sea en el ámbito social, económico e incluso físico, para poder validar su propio ego. En esta etapa, todo es maravilloso. El narcisista busca mostrar todo lo que el otro desea de una pareja. Son excesivamente cariñosos, amorosos y atentos en esta etapa. Bombardean con amor y halagos a su víctima. Les ponen en un pedestal, y literalmente le adoran. El narcisista está lleno de sueños y esperanzas, que comparte con su pareja de manera muy frecuente.

A estas alturas, la víctima cree que el narcisista es su alma gemela, y no pueden creer la suerte que han tenido… claro, porque el narcisista se ha dedicado a imitar todo lo que su víctima le ha dicho que sueña en una persona. Esta fase puede durar desde unas pocas semanas o meses, hasta algo más de un año. Pero entonces, es cuando cambian las cosas.

2. Desvalorización: aquí es cuando el narcisista muestra su verdadera personalidad. Se siente seguro de tener el amor incondicional del otro, y ya puede “ponerse cómodo”. Poco a poco, la atención comienza a disminuir. El narcisista se aleja. Se vuelve malhumorado, retraído, callado.

Lo que ha pasado, es que el narcisista se aburre muy fácilmente. Y ya pasada la emoción de la primera etapa, comienza a preguntarse si estaba en lo correcto al escoger a su víctima. Deja de contestar llamadas y mensajes, rompe sus promesas, y castiga a su pareja por molestarlo. Y mientras la otra persona más intenta volver a hacer funcionar la relación, él se aleja más y más. El vacío interior ha vuelto, y si ha vuelto, es que su pareja no era tan especial después de todo.

Comienza a proyectar su propia confusión emocional, en su pareja. Comienza a culparla de sus propios defectos. Sin embargo, un narcisista jamás abandonará a una fuente de “suministros” emocionales para su ego, mientras no tenga una alternativa segura. Así que empieza con sus técnicas de manipulación: la triangulación, la devaluación, y el gaslighting,

La vida para la víctima se vuelve insportable: el narcisista cambia de ánimo en forma violenta, le acusa de cosas que no ha hecho, y puede estar en un momento amoroso y conciliador, y luego estallar de furia. No sabe a qué atenerse, y es manipulada una y otra vez. Muchas veces comienza a perder el sentido de la realidad y empieza a tener dificultades para distinguir lo bueno de lo malo, sus límites personales de los de las otras personas, etc.

En este punto el narcisista o bien ya estará buscando otra víctima para comenzar el ciclo nuevamente, o la persona abusada se aburrirá, y huirá a perderse de una persona tan conflictiva y difícil.

3. Descarte: es un nombre terrible, pero eso es exactamente lo que ocurre. El narcisista, sin remordimiento alguno, termina la relación, porque la otra persona ya le dejó de “servir”. Lo que le ocurra o sienta su ex pareja, le importa muy poco. Esta fase es provocada por el narcisista, y puede ser lenta y dolorosa, o rápida y agresiva, y estará totalmente teñida por la manipulación que hace el narcisista, induciendo reacciones, sentimientos y actos, para que la relación se quiebre finalmente. También puede ser que la victima rompa la relación y es ahí cuando el perverso narcisista saca toda su furia contra la víctima.

– Muy importante: la regla de “no contacto”

Si se ha sobrevivido a una relación con un narcisista, ya sea escapando o tras ser abandonados es importante cumplir con la regla de “no contacto”, para evitar más daños aún. Un narcisista buscará su suministro de excitación emocional donde sea, por lo que mientras uno se lo permita, intentará manipularnos. Por lo tanto, es importante cortar toda comunicación, liquidar cualquier negocio que uno tenga, cambiar número telefónico y correo electrónico, y deshacerse de todo lo que nos recuerde a la persona. Si el narcisista nos busca, hay que ignorarlo. Esta regla es muy importante, pues de otra manera, uno se expone a ser dañado nuevamente. Hay que recordar que se trata de una persona que tiene un trastorno muy dañino.

– Seguir adelante es ahora la única misión de las personas que están pasando por este tipo de procesos y con su ayuda abrir los ojos a los que todavía no saben de este transtorno tan grave de personalidad.

Hasta aquí el post de hoy y esperando os sirva de ayuda, saludos 💝