No necesitas a nadie para ser feliz

La felicidad no se oculta tras fórmulas mágicas ni aún menos en la sabiduría de quienes creen saberlo todo, y se ven con el derecho de decirnos qué camino tomar y qué personas evitar. Ser feliz es cuidar de uno mismo para ser auténticos artífices de nuestros destinos, en libertad y en responsabilidad.

Todo lo que somos, todo lo que tenemos acontece tras una serie de elecciones personales. Escuchar o dejarse aconsejar siempre es positivo pero, si permitimos que sean siempre los demás quienes pauten todas las decisiones, nos convertiremos en actores secundarios en el teatro de nuestra propia existencia.

Yo elijo cómo ser feliz, soy yo la única responsable de esos mapas personales que dibujan mi esencia, en los que cada error cometido o logro alcanzado es el reflejo de todas mis responsabilidades.


No necesito que nadie me diga cómo debo ser feliz

A modo de curiosidad, te diré que en los años 40 se llevó a cabo el estudio más conocido y prestigioso sobre la felicidad. Las conclusiones a las que llegó el «Grant Study» nos revela algo que casi todos intuimos: amar y ser amado suele ser para la mayoría, la clave de la felicidad.

Ahora bien, por mi parte quiero que reflexiones en algo más: en la necesidad de querernos a nosotros mismos para ser capaces de elegir y construir nuestros propios caminos en libertad.

Ser feliz es un sutil equilibrio entre el control y la libertad

Lo que a tus padres o a tus amigos les hace feliz, no tiene por qué hacerte feliz a ti. Cada persona es un mundo y en cada mundo rigen sus leyes, sus formas sentir, de pensar y enriquecerse emocionalmente. La clave está en encontrar nuestro propio «elemento», esa motivación cargada de significado para hacerla nuestra.

Deja fluir: no te aferres a los demás, asume que todo tiene su momento y que es mejor caminar libre que encadenado a lo que nunca puede ser: avanza tranquilo, seguro de ti mismo…

La felicidad es control y libertad a la vez

  • Las experiencias óptimas son aquellas en las que disfrutamos al tener un pleno control sobre una actividad determinada. Nos sentimos competentes y guiados por una elevada motivación intrínseca
  • A lo largo de esas experiencias óptimas pueden aparecer errores, imprevistos o giros inesperados, no hay duda, pero la sensación de que «somos libres» para volver a empezar nos confiere una grata sensación de autoeficacia y… felicidad.

La capacidad de dejarnos «fluir»

Csíkszentmihályi es el máximo representante del estado «flow», fluir, un estado de conciencia emocionalmente positivo caracterizado por lo siguiente:

  • Fluir es un estado en el cual nos sentimos comprometidos en mente y corazón con lo que hacemos en el «aquí y ahora».
  • El ego queda desactivado y gozamos de un gran equilibrio interior al realizar y sentir cosas que nos definen de verdad, que quedan armonizadas con nuestras facultades, emociones y conocimientos.
  • Ahora bien, esta calma se romperá de inmediato si perdemos el control y nos dejamos llevar por los mandatos u opiniones de otros. Entonces, ‌en lugar de fluir permanecemos encallados. No hay movimiento ni equilibrio, lo que sentiremos es una total desconexión con nosotros mismos, con nuestra esencia.

Lo que NO necesitas de las demás personas para ser feliz

Si reducimos nuestra búsqueda de la felicidad solamente a la aspiración de amar y ser amados, desarrollaremos un apego insano en el que cualquier decepción, ausencia o desengaño, deriva en una grave crisis personal.

Una vez más, hemos de hablar de equilibrio, de establecer relaciones maduras y conscientes donde permitirnos también «fluir«, libres de férreas ataduras, dependencias y temores. Porque si hay algo que debemos tener claro es que la felicidad es ante todo, ausencia de miedo.

Puesto que la mayoría sabemos lo que buscamos en las personas para sentirnos bien, reflexionemos ahora sobre lo que NO necesitamos de los demás para ser felices.

  • No necesitas su aprobación, es un fuente innecesaria de sufrimiento.
  • No dejes que te «inoculen» miedos ajenos. Las actitudes limitantes pueden proyectarse de padres a hijos o entre parejas, de forma que llegan a hacernos creer que no somos capaces o aptos para la vida.
  • No pongas en tu horizonte metas que no son tuyas. Las aspiraciones de otros no te definen, no son tuyas, así que siempre será mejor encontrar tu «elemento», tu motivación y hacer de ella el motor que da fuerza a tus sueños y esperanzass cotidianas.

Si hay algo que siempre nos ha inculcado la sociedad, e incluso esa visión más peligrosa del amor romántico, es que necesitamos a alguien a nuestro lado para sentirnos, e incluso ser, «una persona entera».

En esta vida, nunca es fácil encontrar a esa persona que encaje con nuestros valores, que se alce como un compañero idóneo a lo largo de nuestro transcurso vital. Alguien con quien aprender, alguien con quien crecer.

Nos «venden» la imagen de un corazón roto por la mitad donde cada uno de nosotros representamos una parte. Admitimos, cómo no, que resulta algo romántico y emocionante pero, en realidad, nunca hemos de caer en el error de creer que necesitamos a alguien a nuestro lado para ser verdaderamente felices.

Es un error elegir a una pareja para que te haga feliz porque solo tú puedes hacerte feliz, una pareja es un compañero de viaje no una persona con la obligación de hacerte feliz.

Además, cuando depositamos en el otro la responsabilidad de hacernos felices vamos a exigirle un montón de cosas: más atención y comprensión, sexo más frecuente, constantes muestras de cariño… Si exigimos a nuestra pareja, ésta hará lo propio con nosotros y al final la espiral de exigencias terminará arruinando la relación. Sin embargo, si estamos bien solos, cuando tengamos pareja, valoraremos todo lo bueno que pueda aportarnos, pero no exigiremos, puesto que ya poseemos todo para estar bien.

La sociedad exalta el amor dependiente, creemos que si amamos de manera obsesiva y neurótica, amamos más intensamente, cuando en realidad esta forma de amar enfermiza solo nos conduce al sufrimiento y a la depresión. Lo sano es amar en libertad y sin exigencias ni miedos, pero esto solo es posible si estamos convencidos de que no necesitamos el amor sentimental para sentirnos bien y gozar de la vida.

COSAS QUE NO NECESITAS PARA SER FELIZ

La felicidad no está en los bienes materiales. Haz a un lado el pensamiento consumista que inconscientemente caracteriza a la felicidad en la realización de acciones como ir de compras y adquirir objetos que no son del todo útiles ni necesarios. Si bien el dinero representa la capacidad de poseer, la felicidad, la plenitud y el amor son estados de ánimo que no dependen de la capacidad de amasar fortunas.

Intentar poner en orden todas las cosas que se te presentan y cuya dinámica no está a tu alcance solamente produce frustración. Si puedes hacer algo para transformar un aspecto de tu realidad concreta, hazlo sin dudar, pero no vivas con la noción de que las cosas que están fuera de tu control, están mal. Las acciones de los demás, los tiempos y formas no se pueden planificar en la mayoría de los casos. A veces, el mejor plan viene de la improvisación.

La idea general sugiere que las personas son más felices mientras menos dificultades enfrenten en su vida, cuando realmente se trata de lo contrario. Por más que lo quieras evitar, en algún momento vendrán tiempos difíciles, momentos de apremio y situaciones amargas que pondrán a prueba tu capacidad para sortear las vicisitudes de la vida. Sin tu plena conciencia de los momentos complicados, no tendrías la capacidad de valorar los buenos tiempos y la felicidad real, aun cuando se plantara frente a ti el resto de tu vida.


En realidad, la clave de la felicidad está en comprender que todos los sinsabores que se presentan son tan propios de la vida misma como las alegrías y las emociones positivas. El concepto moderno de felicidad incorruptible no es real y sólo existe en la fantasía, en la idea obtusa de que es necesario estar todo el tiempo feliz. La felicidad es contemplada como un estado ideal, un sitio prometido al que hay que llegar después de mucho esfuerzo; sin embargo, la verdadera felicidad es aquella que se esconde en los pequeños momentos que parecen banales con las personas que amas mientras tratas de recorrer el largo camino que tiene como punto final ser feliz, al cual llamamos vida.

No debemos condicionar nuestra felicidad por algo o alguien, suele pasar “cuando tenga esto seré feliz” también pasa “Cuando ella o el este conmigo al fin seré feliz” ¡NO!  La felicidad no depende de terceros y menos de objetos.  Tienes que tener un encuentro contigo muy profundo y descubrir cosas que no sabias de ti, tienes que emprender el camino a la felicidad por tu cuenta, no esperes que llegue a ti,  ¡Búscala! 

No existe tal cosa como una pareja perfecta, así que lanza tu lista por la ventana. En la vida, lo que nos impide avanzar es buscar la imagen perfecta de una pareja que inventamos en nuestras mentes. Encuentra a la persona adecuada para ti: una que puedas amar con todo el corazón, una con la que te sientas cómodo y una que te acepte por la persona que eres. Mientras más pronto te des cuenta de que no existe una persona perfecta por ahí para ti, mejor estarás.

Todos hemos sido lastimados de una manera u otra por alguien que amamos, o pensábamos que amábamos. Llevar sentimientos negativos a las relaciones futuras sólo podrá ser desastroso. No hay dos personas iguales, por lo que es injusto mantener a una futura pareja bajo un estándar establecido por un ex. Trata de comenzar cada nueva relación desde cero.

NO JUZGUES

¿Por qué la gente siente la necesidad de preocuparse constantemente sobre lo que está pasando en la vida de otras personas? Si pasáramos igual de tiempo preocupándonos acerca de nuestros propios comportamientos como el que pasamos preocupándonos por los demás, nuestra vida sería mucho más significativa. No tienes ni idea de lo que está pasando en la vida de otra persona, así que ¿quién eres tú para juzgar su forma de actuar?

RECUERDA: COMO TE TRATA UNA PERSONA ES UN REFLEJO DE COMO ES ELLA , NO DE COMO ERES TU.

ACÉPTATE

Tú eres una persona perfectamente imperfecta en este Universo, ¡acéptate! Sí justo como eres, encuentra tus virtudes y trabaja en corregir tus defectos, no te dejes influenciar por lo que otros puedan pensar de ti, ellos tampoco son perfectos. Tal vez la incomodidad del apego no nace de aquello que amamos, sino de la forma de concebir cómo debe ser nuestro vínculo con el objeto o la persona que amamos.

La principal virtud del desapego es que nos deja en un estado de inédito emocional y relacional a partir del cual podemos construir una identidad basada en vínculos de calidad pero no dependientes.

Buda explica de un modo muy gráfico el modo en que nuestro ego se nutre del apego. Liberarnos de esta atadura mental es también dominar nuestro ego y gozar de una identidad mucho más saludable.

HAZTE RESPONSABLE DE TI

No dejes la responsabilidad de ti a los demás, tú eres dueño de ti, de tus acciones, de tus emociones, sentimientos, no permitas ni le des el poder a nadie de apoderarse de lo que eres.

Todo comienza por ti, suelta todas las ataduras mentales y quita de tu mente que necesitas que los demás te den el “visto bueno”, o que necesitas estar forzosamente acompañado para poder realizar tus actividades diarias, no con esto te digo que está mal salir con las personas, pero que no sean tu motor, así el día que alguien no pueda acompañarte no sentirás que es el fin del mundo.

Recuerda que vida sólo tenemos una y es la única oportunidad que tenemos para desarrollar nuestra libertad, ¿por qué quieres ser esclavo de prejuicios u opiniones de los demás? Mejor vuela en la libertad de hacer lo que te plazca sin preocuparte por lo que piensen o digan los demás.

Hay personas que sólo tienen pareja para no estar sólos y dejame decirte que todas estas parejas están abocadas al fracaso, porque antes de tener pareja debes quererte a ti mismo y ser feliz contigo, una pareja es alguien con quien compartir momentos no alguien que tenga que ser un clon tuyo y hacerte feliz en todo en tu vida porque sólo tu tienes la capacidad de hacerte feliz a ti mismo.

Busca con quien compartir tú felicidad

La felicidad es algo que debe venir de dentro de ti mismo. Depende de ti tenerla, sentirla, por medio de pequeñas satisfacciones personales y el agrado de ti mismo. La felicidad es una decisión.

La felicidad se encuentra através de tu trabajo diario, las interacciones con familiares o amigos, los pasatiempos o hobby que hayas elegido practicar, etc. Tienes que asumir la responsabilidad de cómo vives tu vida. Debes ser dueño del hecho de que estás en pleno control de cómo eliges pasar tu tiempo y con quién lo pasas.

No puedes depender de otros para satisfacer tus necesidades, porque en última instancia, sólo tú puedes saber cuáles son.

Cualquier persona fuera de ti es realmente una parte de tu vida porque tú lo has permitido. Tu has decidido qué papel están ellos desempeñando en tu vida y decides si permanecen o no en tu vida.

Si te gusta estar con alguien, un amigo o una pareja romántica, eso no implica que esa persona “te deba hacer feliz”, ya que tu decides si te sientes feliz o no en compañía de alguien más. El otro puede potenciar la felicidad en tu vida, pero no debe ser la única razón de tu felicidad. Hay una gran diferencia.

La vida es una sola y demasiado corta para que esperemos ingenuamente ese momento perfecto, en el cual creemos que la felicidad bajará de algún cielo, e ingresará a nuestra vida en forma de dinero, oportunidad, persona, etc. Y que simplemente con abrazar ese instante, juntaremos la fuerza para: ¡empezar a ser feliz!.

No. La felicidad es un viaje mucho más largo que ese, más profundo, y más reconfortante, por cierto.

Es una decisión diaria ser feliz, y cómo cualquier otro hábito, requiere un compromiso constante para internalizarlo.

Entonces, ten primero la INTENCIÓN, la predisposición para

salir de tu zona de confort, para dejar viejas costumbres y pensamientos atrás, y ahora mismo empieza a realizar simples modificaciones, que irán aportando esa sensación de bienestar y plenitud, que te permitirán ser más feliz.

Es decir: deja de buscar la felicidad, y empezar a vivir la felicidad.

Hoy voy a hablarte de algo muy sencillo y a la vez muy importante, de SER FELIZ.

Desde el momento en que naces, tu vida ya está planificada, y lo malo es que nunca eres tú el que la planifica.

Querrán que te hagas médico o abogado, que aprendas a tocar el piano y que hagas un poco de natación o atletismo.

O a lo mejor querrán que estudies y saques buenas notas, que vayas a la universidad y que estudies un máster. Bueno, si pueden ser dos, mejor.

Querrán que consigas un trabajo estable y bien pagado, que compres una casa bonita y con muchas habitaciones y que conduzcas un coche de esos que tienen 100 caballos más de los necesarios.

Querrán, querrán, querrán….

PERO, ¿QUÉ QUIERES TÚ?

La felicidad se puede definir de muchas maneras, pero creo que estarás de acuerdo en que podría decirse que ser feliz es equivalente a estar contento y alegre, a pasar más tiempo riendo que enfadado o llorando.

Para mi ser feliz es poder hacer lo que quiera con mi tiempo, poderme ver sonriendo cada vez que me miro al espejo.

Ser feliz es no tener dos días malos seguidos, y mucho menos dos meses malos seguidos.

Está claro que hay cosas que no podemos controlar, seres queridos que lo pasen mal o la muerte de alguien cercano, por ejemplo, pero hay muchas otras que sí.

Ahí entra en juego la psicología y el control de las emociones. Aprovechar al máximo lo que te hace feliz y puedes controlar, y pensar lo mínimo en lo que no puedes controlar y te aleja de la felicidad.

No existe un único camino en la vida, y quién tiene el poder para cambiar tu vida eres tú.

Si no te gusta como vives nadie vendrá a solucionarlo por ti, tendrás que hacerlo tu mismo.

No esperes, actúa.

Las personas que pierden el tiempo esperando las condiciones perfectas para que todo encaje, jamás consiguen hacer nada. El momento ideal para la acción es ¡AHORA! – Mark Fisher

ELIGE SER FELIZ VIVIENDO EL MOMENTO PRESENTE

Agradece lo que tienes, -es otro consejo o clave para ser feliz- esto es muy importante, aunque quieras más agradece lo que has conseguido, estate satisfecho con los pasos que das, porque sino podemos caer en la desgracia de creer que la felicidad estará en alcanzar eso que me falta y no somos capaces de disfrutar lo que tenemos, hasta que no alcanzamos eso que queremos. Por ejemplo, puedes desear una casa más grande, un mejor coche, otro viaje, etc., eso está bien, pero mientras lo consigues disfruta del coche que tienes y de la casa que tienes. También disfruta del proceso de alcanzar aquello que quieres, como decía Galeano, la felicidad no está en la meta, está en el camino. Por ello, otro consejo es:


. Vive el presente, piensa en el futuro y evalúa el pasado, pero con los pies en el aquí y ahora, sé consciente de sentir el momento en el que estas. Para poder hacer esto, también . Simplifica y céntrate en una cosa por vez, como dice el dicho, el que mucho abarca, poco aprieta. Tratar de hacer todo a la vez, sólo puede llevarnos a hacerlas mal o a medias.

. Dedica tiempo a los seres que quieres, Varios estudios indican que las relaciones con los demás son importante para vivir una vida más plena. Por ello, dedícales tiempo, disfruta, el momento que pasas con ellos y verás como está afectará de manera positiva e tu estado de ánimo.

En relación a lo anterior, otro consejo o clave para ser feliz es: . Rodéate de gente positiva o por lo contrario aléjate de las personas tóxicas. El estado de ánimo de las personas que nos rodea suele contaminar el nuestro. Estar con personas positivas y alegres tendrá un efecto de bienestar para nosotros.
. Ten una actitud de permanente aprendizaje. Se consciente que siempre hay algo por aprender. Alimentar nuestro cerebro genera placer y bienestar. Este es un consejo breve pero clave para ser feliz.


. Tómate tiempo para hacer esas cosas que te gustan. Escucha la música que te encanta –esto es importante también, ya que varios estudios indican que escuchar música proporciona múltiples beneficios psicológicos, tales como manejar y modificar los estados emocionales-, dedica tiempo a hacer los deportes que te producen placer –también es importante indicar que ejercitarnos produce endorfinas y que el deporte también regula las emociones- sal a pasear si te encanta, etc. En definitiva, este consejo o la clave para ser feliz es: dedícate tiempo.

. No te preocupes tanto por lo que los otros piensan de ti, esto no significa que pases de los otros, sino que no estés tratando de hacer o no hacer las cosas por lo que los otros opinan. Es más importante lo que tú piensas de ti y si estás llevando una vida de la que puedas sentirte orgulloso y satisfecho. Recibe consejos de los demás pero tómalo como son consejos, tú decides lo que haces.

Si el pasado te pesa, elabóralo y reconcíliate con él, es otro consejo o clave para ser feliz. Muchas veces las cosas del pasado las cargamos como una mochila que pesa mucho. Por ello, trabájalo, si no puedes solo, ve a terapia, que te ayudará a elaborar los traumas y malestares que no te dejan disfrutar el presente y construir el futuro. Tener un pasado superado, nos aliviana el camino y nos hace sentir mejor.

Hasta aquí el post de hoy, un saludo y gracias por leerme 🌺