El inmenso poder de dar las gracias

Desde hace tiempo práctico el ” arte ” de dar las gracias por todo lo que me pasa en la vida.

Es fácil dar gracias por las cosas buenas que nos pasan en la vida, pero ser agradecido por todo lo que nos pasa—lo bueno y lo malo, los momentos de alegría así como los momentos de tristeza, los éxitos así como los fracasos, las recompensas así como los rechazos—eso exige un duro trabajo espiritual. Sin embargo, sólo cuando podemos decir “gracias” por todo lo que nos ha traído hasta el presente, seremos personas agradecidas en verdad. Mientras sigamos dividiendo la vida entre ocasiones y personas que nos agrada recordar, por un lado, y por el otro aquellas otras que preferimos olvidar, no podemos aspirar a la plenitud de nuestro ser, por el cual le debemos las gracias..

Ahora en este momento doy las gracias por todo, porque todo tiene un sentido y todo pasa por algo en la vida.

  • Los días buenos te dan felicidad y los días malos te dan lecciones. Ambos son necesarios.
  • Todas las cosas han hecho que avances, debes incluirlas a todas en tu gratitud. Y esto es especialmente cierto en las relaciones. Todas las personas que pasan por tu vida, si les das la oportunidad, tienen algo que enseñarte.
  • A veces damos demasiada importancia a controlar cada aspecto minúsculo de nuestras vidas, lo que nos hace perder el rumbo.
  • Aprende a dejarte llevar, relájate un poco y viaja por el camino por el que la vida te lleva. Experimenta algo nuevo, no tengas miedo, pero por encima de todo, sé tu mejor yo y estate orgulloso de ello. Limpiar tu vida de expectativas innecesarias te permitirá verdaderamente experimentar lo inesperado. Y las mayores alegrías de la vida son las que no se esperan.

“La vida debe ser vivida con un poco más de GRATITUD y un poco menos de ACTITUD”. 

DISMINUYE EL ESTRÉS Y LA ANSIEDAD

Agradeciendo adquieres conciencia de que tu vida ya está llena de cosas buenas.

Así reduces tu sentimiento de urgencia para conseguir otras cosas que habitualmente son poco importantes…… por ejemplo en estos momentos en los que el mundo entero está sumido en una crisis de salud, alguien estará pensando en su coche de X caballos? O en ropa de X marca, el último modelo de movil? Ante la salud no hay nada que se imponga, porque sin salud no tienes nada.

Estoy segura de que por educación has aprendido a dar las gracias, pero las palabras vacías de emoción no significan nada.

El verdadero agradecimiento se expresa con emoción.

No es necesario darle un abrazo a todo aquel que haga algo por ti..

Pero acompañar la palabra «Gracias» con una sonrisa sincera mirando a la otra persona a los ojos, modifica por completo la experiencia para ambas partes.

Todos nos enfrentamos a alguna situación compleja a lo largo de nuestra vida. Sin embargo, sean cuales sean nuestras circunstancias, debemos desarrollar una gratitud constante por todo lo que tenemos y somos. Para ver el valor de este concepto bastaría con realizar un viaje a algún país subdesarrollado, o conocer otras personas que viven en situaciones y condiciones muy precarias. No es cuestión de compararnos con nadie. Somos únicos e incomparables, pero cuando vemos situaciones de dificultad en el entorno, entonces sí nos damos cuenta de lo afortunados que realmente somos. Pues bien, si tratamos de desarrollar el sentimiento de gratitud, y que éste sea una constante en nuestro día a día, acabaremos generando una gran sensación de felicidad. Es cuestión de no enfocarnos en lo que nos gustaría tener y no tenemos, sino en dar gracias por lo que ya tenemos y disfrutamos.

Pensemos en cuestiones simples y cotidianas. Cuestiones que hacemos y vivimos todos los días. Abrir un grifo y obtener agua. Girar la llave y disfrutar del agua caliente. Darle a un interruptor y disfrutar de la luz. Girar una llave y arrancar un coche para ir a cualquier lugar. Podríamos poner millones de ejemplos muy simples como estos para demostrar la cantidad de cosas que deberíamos valorar en nuestro día a día. Quizá no las apreciamos suficientemente. No nos paramos a valorar la importancia que tienen en nuestras vidas, pero realmente muchas de las cosas que nos rodean serían grandes logros para millones de personas de este mundo que lamentablemente no las pueden disfrutar.

La verdadera importancia la apreciamos cuando nos faltan. Qué complicado es todo cuando nos falla algo (luz, agua, coche,…) Y si es así, ¿por qué no lo valoramos diariamente? Es cuestión de apreciar el valor y agradecer las cosas que tenemos. A través de este ejemplo podemos ver que si desarrollamos la gratitud constante por todo lo que nos rodea, acabaremos transformando nuestra vida en una vida llena de felicidad.

Por mayores o menores problemas que puedas tener, debes saber que eres un afortunado. Reconocerlo y dar gracias por todo lo que tienes y eres es el primer paso para vivir una vida de plenitud y llena de felicidad. Todo lo demás llegará.

Es de buen nacido ser agradecido. Muchas veces nos olvidamos de este dicho popular que es una gran verdad. Son muchos los temas que escapan a nuestro control en la vida, pero sí podemos controlar cómo reaccionamos ante las situaciones de la vida.

«Tal vez la gratitud no sea la virtud más importante, pero sí es la madre de todas las demás.»

-Marco Tulio Cicerón-

  1. La gratitud cultiva una mente tranquila, feliz y satisfecha. Cuando uno es capaz de agradecer y reconocer sus bendiciones, tiene una vida, plena, disfruta y conoce la verdadera felicidad.
  2. Los pequeños detalles son las grandes razones que regalan motivos para poder vivir agradecido. La simpleza y la abundancia de escenarios diarios, permiten crear oportunidades y posibilidades para agradecer continuamente, con lo que se crea un sentimiento de satisfacción continuo que aumenta diariamente.
  3. La gratitud es la actitud que ayuda a vivir en plenitud y en abundancia. La actitud de la persona que agradece y valora a los demás la hace siempre estar rodeada de gente contenta porque emana alegría que se contagia y se comparte. Esta misma actitud permite disfrutar de una buena vida aun cuando hay problemas.

La gratitud puede transformar lo que tenemos en suficiente, una comida en un banquete, una casa en un hogar, y un extraño en un amigo. Por muy difíciles que sean tus circunstancias, estoy seguro que siempre existe algo por lo cual puedes estar agradecido.”

Es imposible sentirse agradecido y deprimido a la vez. Aquellos que cultivan la gratitud suelen ver el mensaje en medio del caos. Y aunque la vida los tumbe ocasionalmente, las personas agradecidas siempre encuentran una razón, por muy pequeña que esta fuere para levantarse.”
Steve Maraboli

¿Cómo te sientes cuando alguien te da las gracias?

Hasta ahora te he hablado del agradecimiento que viene de tu interior. Pero vamos a hacer el ejercicio contrario, porque es una sensación que merece la pena disfrutar. Y digo esto porque considero que hay que tener cuidado y no caer en la tentación de pensar que se nos debe algo cuando esperamos que sean los demás los que sean agradecidos con nosotros.

Tu trabajo por los demás ha de ser desinteresado. Habrá personas que te agradezcan lo que haces, pero no serán todas. Así que si siempre estás pensando en que los demás tienen que agradecerte lo que haces, acabarás perturbándote y frustrándote sin necesidad.

No todo el mundo ha aprendido lo que significa agradecer. Por eso la mejor actitud es aceptar lo que venga de tal forma que te sientas coherente con tus valores sin necesidad de crearte expectativas.

Cómo puedo estar en un estado de gratitud cuando todo parece ir mal?

La respuesta es percepción, en que decides enfocarte. No puedes cambiar un evento pero si puedes decidir cómo respondes a él. Y cuando cambias tu respuesta a una circunstancia, la circunstancia cambia.

La gratitud no solo ayuda a luchar contra el mal humor y las emociones negativas. Ser agradecido ayuda a reducir hasta 23 por ciento el número de hormonas, como el cortisol, que las glándulas suprarrenales producen en respuesta al estrés psicológico o fisiológico. Viendo la vida a través de la lente del agradecimiento, entra en acción el sistema nervioso parasimpático (su parte calmante), de manera que ayuda a combatir el cortisol, que es la hormona del estrés, e incrementa la oxitocina, hormona que favorece la sensación de bienestar.

El poder de las gracias tiene un valor indescriptible  y puede hacer verdaderos milagros en cada uno de nosotros. Ser capaces de decir e integrar sinceramente esta palabra con regularidad, internamente y a los demás, llegando al punto de agradecer por todo, incluso por las dificultades a las que nos veamos enfrentados, es, sin duda, uno de los mayores logros que podamos tener como seres humanos.

Cuando te abrumen sentimientos negativos, de que nada sale bien, de que estás rodeado de problemas, de que aún falta mucho para algo o de que nunca lo conseguiré… concéntrate en las cosas buenas que te ha dado la vida y en todo lo que te rodea. Da gracias por un día nuevo, por los rayos del sol, por tus seres queridos, por tener un hogar y por la comida diaria.

Quizás tu vida no es como la soñabas, pero posiblemente es el sueño de muchos otros. Cuando estés bajo de ánimo, sal a la naturaleza, maravíllate de toda la belleza que hay creada y busca en tu interior todos los sentimientos positivos de agradecimiento. Te sacarán una sonrisa de felicidad en tu rostro.

Tienes un lugar en el que resguardarte. Todos los días tienes alimento. Tienes ropa para protegerte. El agua lo puedes adquirir con facilidad. Agradece tu móvil o tu ordenador o Internet, ¿Por qué no? Tu coche o los medios de transporte. ¿Trabajas? Agradécelo ¿No trabajas? Agradece tus ahorros, o tu pensión, o tu prestación, o el tiempo que te proporciona en este momento. Hay personas que nos aman y las que amamos. Tienes un corazón que late, agradéceselo. ¿Respiras? Agradece ese aire más o menos limpio. Agradece a tu cuerpo todo lo que hace por ti sin que tu tengas que estar pendiente. Si estás enfermo, tu cuerpo está intentando sanarse a sí mismo, agradécelo. Eres consciente. ¿Tienes sentido de la trascendencia? Agradece. Estás vivo. Agradece.

No estoy, por supuesto, sugiriendo un enfoque ingenuo de ignorar las dificultades. Hay cosas en nuestras vidas que son difíciles. Pero estos se hacen más difíciles de soportar cuando nos centramos sólo en ellos y no en nuestras abundantes bendiciones. También hay cosas que suceden en el mundo que son terribles. Pero si estamos deprimidos y abatidos somos menos capaces de hacer algo constructivo frente a estos desafíos. Agradece. Elije sentirte “bien

Si eres un poco escéptico quizás te preguntarás ¿cómo algo tan sencillo puede darme la felicidad? El secreto radica en que cuando te enfocas en todas las cosas buenas y positivas que hay en tu vida, predispones tu mente a pensar en positivo. Es imposible estar deprimido, triste o molesto y agradecido al mismo tiempo.

Agradecer estimula el pensamiento positivo porque libera endorfinas. En su libro Deja de ser tú, el Dr. Joe Dispenza afirma que nuevos pensamientos generan nuevos hábitos, nuevas emociones y con ellos construimos nuevas conexiones neuronales.

Es decir que el agradecimiento no es una mera práctica espiritual, hay ciencia detrás de esta. Emociones tóxicas como la rabia, el miedo, etc., afectan tu corazón. Cuando estamos frustrados, enfadados o ansiosos las hormonas del estrés y el colesterol se elevan, haciendo que el corazón empiece a latir más de prisa y suba la presión arterial. En cambio cuando te sientes agradecido, lleno de amor y equilibrado emocionalmente, tu ritmo cardíaco es mucho más estable.

Según estudios científicos, cuando esto sucede se incrementa la hormona antienvejecimiento llamada DHEA, se normaliza la presión arterial, mejora la función cognitiva y se refuerza el sistema inmunológico.

Quiere decir que agradecer no solo conduce a la felicidad, sino que es bueno para la salud…y además es ¡gratis!

Hasta aquí el post de hoy, gracias por leerme 💝