Como sentirte bien , cuando casi todo va mal

Aprende a sentirte bien cuando todo va mal y lograrás ganar autodominio para sobreponerte a las situaciones más difíciles de la vida.

  • No escuches a los demás cuando no te digan nada positivo: a veces los demás hablan de sí mismo y de sus propias incapacidades y miedos, no de ti. Si crees en ti y en tu fuerza, nada de lo que digan los demás podrá detenerte.
  • Siempre sigue adelante: y jamás te detengas ni desfallezcas. Si sientes cansancio, puedes descansar, pero jamás detener el paso.
  • Trabaja en las emociones positivas: y cuando un pensamiento negativo venga a tu mente trata de reemplazarlo con otro positivo. Por ejemplo, si piensas: “no podré hacerlo”, sustituye este pensamiento con uno contrario, tal como: “esto me tomará trabajo, pero lo lograré.

Cuando sientas que las cosas no marchan como deseas, trata de comprender que a veces la vida nos coloca en el camino correcto y somos nosotros quienes luchamos y nos resistimos a los cambios, pero si permitimos que todo fluya, las cosas serán mucho más sencillas.

Cuando pasamos por circunstancias desfavorables tendemos a estresarnos y bloqueamos nuestra mente y emociones lo que tiene como resultado actitudes y pensamientos negativos que no nos ayudarán a salir de esa situación.

Sé amable

Aunque no lo creas, hacer sonreír a otros puede también hacerte feliz a ti. Además de funcionar como una excelente manera para ser una persona feliz y positiva.

¿Alguna vez has escuchado la frase “haz lo que te gusta que te hagan a ti”? Bueno, aplícala en tu vida y verás qué bien te va.

Deja de pensar solamente en ti, existe un mundo que te rodea y que también importa.

Cuando eres amable con los que te rodean, dejas de enfocarte en las cosas negativas de tu vida y comienzas a ser energía positiva en la vida de otros.

Verás que hacer el bien a los demás, también te hará bien a ti mismo. ¿Qué podría ser mejor?

Duerme lo suficiente

Descansar es fundamental para mantener una actitud positiva durante el resto del día.

Así que si eres de los que te gusta dormir, este es tu momento de recargarte de nuevas energías (y más positivas).

Dormir 8 horas diarias será suficiente para mantenerte a tope para las actividades que tengas que hacer durante el día.

Menos de eso estarías extra-limitándote.

La falta de sueño puede provocar estrés, tristeza, molestias y por si fuera poco, te hace sentir exhausto mentalmente.

¿Cómo te mantienes positivo cuando todas esas emociones negativas se encuentran dentro de ti? ¡No se puede!

El efecto ‘Tetris’

El cerebro es plástico, maleable y, como tal, se puede programar en nuestro beneficio. La teoría del efecto ‘Tetris’ establecida por Walter Chen anima a concentrarnos en los aspectos positivos de la vida, luchando así contra la tendencia que se impone en épocas de desánimo y que empuja a sumirse únicamente en pensamientos negativos. El efecto ‘Tetris’ se apoya en los fundamentos del famoso juego: el cerebro se concentra en estudiar la morfología de unas formas buscando que estas encajen, del mismo modo que podemos entrenarlo para escanear, de forma más poderosa, los aspectos buenos de la vida. ¿Cómo? Regalándonos tiempo para desarrollar actividades agradables y confiando en el Mindfulness, la concentración y la abstracción para limpiar la mente de malos pensamientos.

Expresa en alto afirmaciones positivas

Es una terapia cognitiva conductual. Las afirmaciones positivas modifican la forma en la que el cerebro se conecta con el resto de nuestro organismo, desatando un caudal de procesos químicos que nos predisponen, de nuevo, a ver lo bueno de la vida. Así lo explica la doctora , Mona Lisa Schultz neurocientífica y autora de varios libros sobre las conexiones neuronales.

No menosprecies lo bueno y sé agradecido

Casi siempre solemos destacar las cosas malas que nos pasan e ignoramos todo lo bueno. ¿Estás seguro de que no te pasan cosas buenas? Si pasamos por alto todo lo bueno que nos ocurre le estamos quitando su valor. No veas siempre el peor caso.

Dedica tiempo al día a pensar 3 cosas por las que estás agradecido en tu vida. Esto te obligará a buscar las cosas buenas que también hay y te ayudará a mantener el enfoque positivo.

Encuentra el punto de equilibrio

Los extremos no son buenos nunca, puesto que conducen inevitablemente a posiciones autoritarias. El punto medio de equilibrio y de consenso es siempre la mejor opción. La equivocación tanto por exceso como por falta es algo en lo que no debemos caer. Y es que la exageración o la minimización de los problemas nos restará capacidad para poderlos afrontar de la mejor manera posible.

No te pongas en el papel de víctima

Hacerse la víctima es la salida fácil, cómoda y rápida ante todos nuestros problemas. La victimización por norma es algo totalmente perjudicial para nosotros y nuestros intereses, y es algo que nos lleva a la irresponsabilidad. Y no debe ser así, somos totalmente responsables de nuestros actos, y debemos asumirlos tanto para bien como para mal.

Saca de tu mente frases como “Yo nunca tengo suerte”, “Yo nunca conseguiré lo que los otros”, o “A mi nunca me salen bien las cosas y a los otros si”Pensar así es tóxico y te pone en un plano inferior. ¿De verdad quieres esto?Sé proactivo asume tu responsabilidad.

Acepta que no todo es perfecto

Ser optimista no es pensar que todo es perfecto e ideal, que nunca hay problemas ni obstáculos.

Una persona positiva sabe aceptar que las cosas no siempre ocurren como esperas y hay que asumirlo. Es dejar ir esa necesidad de perfección y aprender a surfear la vida y amoldarse a cada situación.

Las etiquetas son injustas

Nadie se merece una etiqueta de forma permanente por algo que hizo. Todo el mundo se equivoca, como tú, y no es justo etiquetar de por vida por un error, o varios. Las etiquetas descalifican a la persona, y no llegan al fondo del asunto, no son constructivas. Todos somos poliédricos, sin embargo las etiquetas tienen sólo una cara, que muchas veces, no es la más fiable ni correcta.

La asertividad dice que no debes juzgar ni etiquetar a las personas, sino juzgar los hechos de forma objetiva.

No es lo mismo decirle a un niño «Eres un niño malo» que «Has hecho esto mal» (y decirle el por qué y como puede corregirlo)

Llevo un tiempo escuchando que hay mucha gente que se piensa que la psicología positiva, el ser positivo, significa que todo va bien. El no ver los problemas, hacer como que no pasa nada o mirar hacia otro lado, y ¡no! Y nada más lejos de la realidad

En la vida todo el mundo tenemos problemas, todo el mundo sentimos ansiedad de un momento dado o nos sentimos tristes. Y el ser positivo no tiene que ver nada con que todo va bien, flower power.

El ser positivo no es más que aceptar las cosas que nos ocurren y buscar soluciones potenciadoras. Y como digo siempre aceptar no significa resignarse, simplemente que algo ha sucedido y yo no puedo hacer nada a priori para cambiarlo, es decir, no puedo dar marcha atrás en el tiempo, pero si puedo centrarme en buscar soluciones.

Y para ésto el ser positivo. Si yo me centro en las soluciones, y en soluciones buenas, más potenciadoras, automáticamente mi cerebro estará buscando esas soluciones. De esto se encarga el SAR, el Sistema de Activación Reticular.

Sabemos que el cerebro es una máquina de búsqueda, pero tenemos que tener claro lo que buscamos. Ser concretos, específicos. Ésto es lo que hace que el SAR se ponga en marcha. A lo largo del día recibimos muchísima información, dicen que unos 8 millones de bits. No alcanzo a saber cuanto es eso, pero lo que si se sabe, es que el SAR actúa como un filtro ante toda esa información que recibimos.

Por esa razón es tan importante dónde pones tu foco. Tener un foco positivo.

Seguro que conoces a alguna persona que en algún momento ha dicho… ¡Sabía que esto iba a salir mal! Perdona, pero ¡claro que lo sabías! Tu SAR está enfocado en esa información, y es lo que tienes. No hay nada raro, místico, espiritual en todo esto (o quizás si, no lo sé) pero de lo que si estoy segura es que predispones tu cerebro.

Tus emociones y tus pensamientos te llevan a una acción específica y ésta a unos resultados claros. No hay más.

Por otro lado otra de las aplicaciones de la psicología positiva es aprender a detectar tus fortalezas y potenciarlas.

Como puedes ver, el ser posistivo va mucho más allá de creer o hacer que todo va bien. No, existe el fracaso, las decepciones, la tristeza, la ira, el miedo… pero tú eliges el foco que le das.

Los pensamientos positivos como clave para superar la ansiedad

Entrenar una resolución eficaz de problemas y un estilo mental positivo nos ayudaran a vivir sin ansiedad, puesto que  la manera en cómo se percibe una situación es el componente más significativo de la ansiedad. Combatir la ansiedad requiere un cambio en nuestro estilo de vida, pero principalmente en nuestra actitud mental y razonamiento, al igual que aprendemos otras cosas también aprendemos a pensar, la ansiedad es tensión, y aumentamos la tensión con nuestro estado mental.

Cuando nos preocupamos podríamos decir que nuestra mente comienza a dar vueltas en círculo sin parar, llegando siempre al mismo lugar. Si queremos ayudar a nuestros pensamientos para que descanse la mente debemos empezar a poner en línea recta nuestro pensamiento, es decir, iniciar un autodiálogo interno con nosotros/as mismos/as donde seamos capaces de dar soluciones a nuestras preocupaciones, dirigiendo nuestra mente por un camino resolutivo… No es fácil pero tampoco imposible.

Todo radica en nuestra mente, si pensamos en negativo nunca vamos a poder solucionar nuestros problemas, pero si pensamos de forma positiva si lograremos sobrellevar el problema. Tú tienes el poder de cambiar tus pensamientos. No dejes que la negatividad te domine.

Pensamientos negativos

Estos afectan tanto a las personas que te rodean como a ti mismo. Pueden causarte más problemas de los que crees, como estrés, insomnio, pérdida de cabello; aunque la asociación, según la evidencia científica, no es inequívoca. Recuerda que todo lo que piensas afecta a lo más profundo de tu ser, por lo que debes tratar de hacerlo en positivo.

Pensamientos inútiles

Estos pensamientos no ayudan en nada. Buenos ejemplos de ellos son pensar en el “si hubiera…” o “porque en vez de…”. Está claro que muchas veces se toman decisiones equivocadas, pero solo queda afrontar la situación. Ahí es donde es importante pensar en positivo.

Lo mismo pasa con el futuro: por supuesto que debes tener metas a largo plazo, pero vive el día a día y no dediques mucho tiempo a pensar en el futuro.

La comunidad médica ha demostrado que las emociones negativas causan mayor actividad en algunas zonas del cerebro, debilitando la respuesta inmune. Aumenta la resistencia al estrés. … Pensar en positivo te ayuda a lidiar mejor con esos momentos en los que parece que nada puede ir peor, reduciendo el estrés en tu vida.

Está comprobado, que las personas pesimistas tienen periodos de convalecencia más largos e incluso son capaces de producir infelicidad a aquellos a quien tiene a su lado, bajan las defensas y nuestro sistema inmunológico se resiente ante este estado de ánimo.

Así que en tu mano está la decisión de cambiar los pensamientos paso a paso e intentar tener pensamientos positivos.

Espero ayudarte con este post y te envío un abrazo virtual 💖