Hagamos una cadena de favores

En estos momentos mundialmente estamos ante un acontecimiento único, algo que nunca antes hemos vivido, hay personas com incertidumbre, con miedo, personas que están solas.

Con un poco de voluntad, todos podemos dar o hacer algo por los demás
Apoyar con favores o palabras a una persona ya sea conocida o un desconocido.
El amor incondicional lo usaremos para ayudar a otros, un favor fortalece el alma tuya y se multiplica para quien recibe el favor, su vibración armoniosa lo llevara a ayudar a terceros y su nivel de aprendizaje lo hará subir la escalera al crecimiento espiritual.

Comportémonos como nos gustaría que lo hiciesen con nosotros, quizá esa persona también lo haga con los demás. Hagamos nuestra propia cadena de favores, ¿qué os parece?

Es hora de dejar el egoísmo individual atrás porque en este barco estamos todos, porque se hace indispensable remar todos a una.

Si puedes ayudar a alguien ahora es el momento, si sabes de alguien que está solo ofrécele tu ayuda, ya siendo comprando comida porque esa persona no puede hacerlo, ya sea dándole tu número de teléfono y hablando para que no se sienta tan sola esa persona, cualquier cosa es válida se trata de sumar en estos momentos difíciles para todos.

Ahora mismo hay personas pasando ansiedad en su casa, asustados, sólos…si sabes de alguien que esté así abre tu corazón y busca la forma de ayudar a esa persona.

Muchos recordamos la película del director Mimi Leder “Cadena de favores” en la que un niño imagina un curioso sistema para mejorar el mundo; hacer favores desinteresadamente y para sorpresa de todos, la generosa propuesta causa furor entre la gente.

No es tan difícil trasladar esa brillante idea cinematográfica a nuestra realidad, a nuestro día a día.

AYUDAR A LOS DEMÁS SIN ESPERAR NADA A CAMBIO

Ayudar a los demás sin pedir nada a cambio es una lección de vida que todos debiéramos aprender y hacer. Generosidad, palabra que parece hoy en día olvidada con tanto new age que prodiga ” el dar para recibir”.  
Día a día nos enfrentamos a situaciones en las que requerimos la ayuda de otra persona o alguien nos necesita a nosotros.Muchas de las personas que necesitan ayuda, por lo general, no se atreven a pedirla; y las que deberían ayudar no se dan cuenta o hacen la vista gorda. Afortunadamente no todos los seres humanos son iguales, y siempre hay alguien dispuesto a ayudarnos voluntariamente. Precisamente, a esas personas, a las que ofrecen su ayuda sin esperar nada a cambio, les debemos admiración y respeto.Tratar a los demás como nos gustaría que nos tratasen a nosotros, tender la mano cuando alguien lo necesita… son gestos sencillos que nos ayudarían a todos a ser mejores personas y vivir un poco más felices

Ayudar a los demás es algo que a mí particularmente me sale solo desde bien pequeña, pienso que las personas que hemos tenido vidas duras, a veces somos las que más preparadas estamos para ayudar, porque hemos vivido en nuestra propia piel situaciones adversas que nos han hecho muy fuertes y preparadas para poder ayudar a otros.

Desde los inicios de la civilización humana, el hombre ha vivido en sociedad, lo que ha implicado que hemos tenido que ayudarnos los unos a los otros para evolucionar colectiva e individualmente. La solidaridad y la empatía son cualidades innatas en todas las personas; sin embargo, con el progreso también ha aumentado la competencia y el foco en lo individual. Siempre queremos ser los mejores en cualquier actividad que realicemos, y creemos que si ayudamos a alguna otra persona, nos va a superar o ganar.

Aun así, hemos visto a millones de personas volcarse a ayudar a aquellos que son afectados cuando hay una tragedia o un desastre natural. Es increíble observar que, a pesar de todos los eventos negativos que ocurren en el mundo, todavía hay un gran sentido de altruismo y compasión por el prójimo.

La solidaridad es un sentimiento que acompañado de acciones une a los miembros de una comunidad trabajando por el bien común.

La verdadera solidaridad es ayudar a los demás sin recibir nada a cambio”





Hoy en día no abundan personas con estos valores. Dispuestos a dar sin esperar nada del otro. El dar por el placer de dar. Cuando damos algo esperando otra cosa a cambio, en realidad no estamos dando nada realmente sino realizando un cambio o trueque. Dar por el placer de dar proporciona un placer especial al que da y al que recibe. La recompensa de ver esa mirada de agradecimiento. El poder consolar o hacer a la otra persona feliz es el mejor pago para el que da. Hay una cita del poeta Walt Whitman que dice: “Cuando yo doy, me doy a mí mismo”.

Brindar una simple ayuda sin esperar nada a cambio es una forma de regalarte a ti mismo. Haz la prueba, (aunque te cueste) de hacer algo por los demás, no siempre tiene que ser un objeto, ni nada material Verás que cuando lo haces la vida te recompensa con una sensación de satisfacción, de plenitud, que muy pocas cosas en la vida te pueden dar. Dar sin esperar nada a cambio, es como volcarse a los demás, ayudar a los que lo necesitan, dar consuelo a los que sufren; eso es generosidad. Y no es un valor pasado de moda. La generosidad es la llave que abre la puerta de la amistad, es una semilla que siembra el amor, y puede ser la luz que nos saque de ese oscurantismo de tipo material que llevamos dentro, el cual muchos de nosotros estamos viviendo en la más negra de la ignorancia.  

Es momento de abrir el corazón de no tener miedo y dar amor a quien lo necesite porque al final todos somos un todo en el universo,         

Lo que a veces hacemos, diciendo: “siento mucho lo que te ha pasado” o sencillamente: ¿cómo te encuentras? Ya estamos realizando, una ayuda emocional por el sufrimiento, por el cual estamos pasando. Casi nunca pensamos; ¿y cuando tú estuviste en la misma situación? Ser altruista significa ser sensible a las necesidades de los demás y ayudar a los que nos rodean.              Cuanto tiempo hace que no sabemos nada de “aquella” persona que un día conociste; ¿cuánto tiempo ha pasado… es posible que años, ¿cuantos sufrimientos habrá pasado? ¿Cuántas cosas dejaste pendiente? Sería hermoso tener un encuentro y limar todas las asperezas que nosotros mismos nos hemos puesto. Por eso, reflexionas periódicamente antes de dormir, sobre las cosas que aquella persona, siempre hizo por ti, y que tu silencio te ha endurecido, recordando esas pequeñas atenciones que siempre te enviaron con gratitud, pero nunca fuiste capaz de corresponder.

SE ESE EJEMPLO QUE QUIERES VER EN EL MUNDO, SE SOLIDARIO, SE HUMILDE, EL EGO CONSTRUYE MURALLAS LA HUMILDAD LAS DERRIBA.

Espero serte de ayuda en estos momentos desde donde me leas, y te envío toda mi fuerza y amor 💝